Y ahora a pactar

Los resultados de las elecciones celebradas el pasado domingo han dejado un resultado más claro que los del 20-D. El PP ha aumentado sus votos y escaños, Podemos y sus aliados han mantenido el mismo resultado, aunque con más de un millón de votos menos, mientras que PSOE y Ciudadanos han perdido apoyos. Es obvio que los populares tienen que tomar la iniciativa y así lo han dicho ya sus máximos responsables. Algunos se empeñan en mantener, al menos en estos primeros compases, los vetos ya practicados estos meses y anunciados de nuevo durante esta campaña. Veremos a la hora de la verdad en qué quedan. Ahora la responsabilidad de no permitir un gobierno para este país es mucho mayor y la presión de los ciudadanos extraordinaria.
España lleva ya seis meses sin gobierno. No se han podido tomar medidas, desde luego ninguna de calado. Y, sin embargo, algunos problemas siguen ahí y necesitan de reformas. Los ciudadanos han hablado claro: quieren un gobierno serio y responsable que pueda afrontar los problemas particulares de España y los que no puede llegar de fuera. Sin duda, los derivados de la decisión de los británicos de abandonar la Unión Europea, que ya empieza a tener consecuencias y que no me extrañaría que hubiera tenido su efecto en las elecciones del domingo. La posibilidad de afrontar este nuevo desafío requiere de serenidad y experiencia. Tampoco se me escapa el efecto que han tenido en las elecciones la irresponsable y desastrosa forma de gobernar que han demostrado los de Podemos en las distintas Comunidades Autónomas y ayuntamientos. Se han perdido inversiones y empleos, se han atacado tradiciones, las ciudades están sucias. Se han creado problemas donde no los había y no se han resuelto los que sí había. Así que los españoles han dicho y más claro que en diciembre que quieren un gobierno serio que resuelva los problemas. Ahora, toca facilitar las conversaciones, olvidarse de los vetos y pensar en este país que tiene que volver a andar y no perder más tiempo.