Montoro y la recaudación

Montoro y la recaudación

El jueves compareció ante la comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados el ministro del ramo. Montoro quería explicar los retos de su departamento que, por cierto, son muchos. El principal, cumplir con las exigencias de Bruselas en el cumplimiento del déficit público. El ministro reconoció que para llegar al objetivo faltan 16.000 millones de euros, aunque no dudó en fiar su logro a la recaudación por el aumento de la actividad económica y el empleo. Veremos cómo cierra 2016. Todas las fuentes apuntan a que por fin este año sí, las cuentas públicas se ajustarán a lo exigido por la Comisión Europea. Y se hará por los pelos, cuando la recaudación ha batido la marca de situarse ya en los niveles previos a la crisis. Muchos expertos dudan de que en 2017 pueda repetirse la jugada. Algunos de los vientos de cola que beneficiaron a la economía, como el precio del petróleo o los menores intereses pagados por la deuda pública no se van a repetir y las mejor recaudación del Impuesto de Sociedades no va a proporcionar cantidades suficientes para cubrir los 16.000 millones.
Montoro no aclaró mucho más sobre esto en su comparecencia, así que habrá que esperar a la elaboración y discusión de los Presupuestos Generales del Estado de este año para ver cómo espera cumplir con el objetivo de déficit, si como parece el gasto público no se va a reducir. No es pues aventurado pensar que venga otra racha, que se de otra vuelta de tuerca a algunos impuestos o reaparezca la propuesta de la ministra de sanidad de algún tipo de copago para jubilados con rentas altas u otras medidas que puedan estar saliendo de los cajones. Lo que está claro es que el Gobierno no está por la labor de elaborar un plan serio de reducción de gasto prescindible e innecesario u otro que se tome en más en serio gastar de forma más eficiente. Se lograrían muchos miles de millones de euros y no habría que recurrir de nuevo a los ya maltrechos bolsillos de trabajadores y empresas.
Saldremos de dudas en las próximas semanas, si se consiguen acuerdos para cerrar las cuentas públicas. Veremos lo que da de sí la Conferencia de Presidente del próximo martes y la próxima reunión de consejeros de Economía y Hacienda para abordar el nuevo plan de financiación autonómica. Dos reuniones fundamentales que afectarán a los gastos y a los ingresos y que permitirán que las Comunidades Autónomas que aún no han podido elaborar sus presupuestos puedan hacerlo.