Las bolsas recuperan terreno

Las bolsas recuperan terreno

Ahora que las bolsas han recuperado lo perdido por el Brexit, el miedo nos llega desde Turquía. Cierto que todo apunta a que el golpe de estado ha fracasado, pero ya veremos con qué ánimo y cómo lo interpretan los mercados el lunes. Por lo demás, en España seguimos sin gobierno y con miedo también a que nuestros políticos sean incapaces de arrancar. Hay mucho trabajo y urgente por hacer. El nuevo gobierno debe confeccionar unos presupuestos, el techo de gasto y acometer reformas para que la economía siga manteniendo el impulso que aún mantiene. Eso sin contar que hay que hacer frente a la sanción sea pecuniaria o no y presentar un plan que luego habrá de ser aprobado.
Cierto que no nos ha ido mal sin gobierno. Pero, desgraciadamente, la inercia no dura eternamente. Y, además, como dice el ministro de Economía, la cuestión es cuánto nos hemos perdido, cuál es el coste de oportunidad. La economía y el empleo crecen a buen ritmo. ¿Lo podrían hacer aún a un ritmo mayor? Cierto que no lo sabremos nunca, pero es fácil deducir que las cosas habrían ido mucho mejor que si ya se hubieran puesto en marcha medidas que lo impulsaran.
En todo caso, aún no estamos en tiempo de descuento. Tres semanas en política es bastante para que los responsables asuman cada uno su papel y no lleven a España a unas terceras elecciones, a ese espectáculo que nos pondría en un pésimo lugar en el mundo civilizado. Parece que nadie quiere ser el causante. Sin embargo, de momento los primeros escarceos son preocupantes. Sin duda, el lunes tendremos alguna pista, ya que tiene que estar cerrada la composición de la mesa del Congreso. La cosa no iba de sillones, pero parece que eran más palabras que otra cosa. Al final, importan y mucho a todos. Ahí está si no el escaso éxito que ha cosechado entre los partidos el documento presentado por Rajoy. Un documento genérico para empezar a hablar. Su descalificación huele más a oportunismo que a otra cosa. Pero así de regular están las cosas. Veremos si son capaces de llegar a un acuerdo, como quiere Rajoy, a primeros de agosto. Las espadas están en alto. ¿Quién la bajará primero?