Por una vivienda libre y sin intervencionismo

Por una vivienda libre y sin intervencionismo

El ministro de Fomento ha trasladado públicamente a este país que el Gobierno se plantea movilizar la vivienda vacía, tanto de personas físicas como jurídicas, con destino a un alquiler asequible, con lo cual estoy totalmente de acuerdo y cito textualmente las declaraciones del Sr. Abalos: revisaré los planes de vivienda con las comunidades autónomas para dar un enfoque distinto. Pero entre estas medidas, también nos dice, que pretende penalizar las viviendas vacías, sean estas de personas físicas, empresas o entidades. 
Pues por ahí Sr. Ministro le digo que no. No rotundo. No porque España aún no es un país bananero, aunque la peor clase política de la historia lo intente una y otra vez. Y no, porque los totalitarismos de corte estalinista se han erradicado hace muchas décadas de nuestra historia. Y no, porque vivimos en un país de libre mercado de la vivienda, y le recuerdo que el 84% de las unidades familiares en este país tienen su vivienda en propiedad. Propiedad privada que está recogida y protegida por el artículo 33 de nuestra constitución, mal que les pese a sus socios de la extrema izquierda radical separatista. Mire usted: Si quiere movilizar la vivienda vacía para abaratar los precios, al nutrir al mercado de la vivienda de una oferta mayor y necesaria, empiece dando seguridad jurídica a los propietarios, y siga incentivándolos vía deducción alquiler en IRPF y eximiéndolos del IBI, y ya verá usted Sr. Ministro de Fomento como empiezan a ponerse en el mercado miles de viviendas vacías y se abaratan los precios. 
Pero sigamos con el Sr. Abalos y con su propuesta de plantear una ley de garantía de la función social de la vivienda. Pues bien, en este punto le diré que la patronal gallega que presido, llevamos desde el 2012 reclamando públicamente un parque social de vivienda de protección oficial en propiedad y arrendamiento en sus tres vertientes: De clasificación especial, general y concertada con la colaboración público-privada y con financiación pactada y bien atada, entre la Banca y el Estado. 
Y digo más, una rebaja del 5% en el IVA de vivienda nueva y un 5% de la misma forma en el ITP de la vivienda usada. Y todo ello porque tengo cristalino que el precio de la vivienda debe equipararse siempre a los ingresos reales de las familias. 
Por último el Sr. Ministro ha puesto como ejemplo la situación generada en Madrid por la venta de 3.000 viviendas habitadas a un fondo de inversión sin que los inquilinos tuvieran la posibilidad del de retractó y llevadas a cabo por el Instituto de la Vivienda de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid. Y yo, le pongo también el ejemplo de la aberrante compra de pisos por parte del Concello de A Coruña destinados a viviendas sociales y cuya compra se ha anulado parcialmente por el Consultivo por las irregularidades detectadas en la adquisición de dos viviendas a una misma persona, aunque en total, fueron seis las compradas, y en las que presuntamente puede también haber irregularidades. 
No, Sr. Ministro. Penalizando y expropiando no va conseguir nada de nada. Por la vía de blindar las viviendas sociales para no someterlas a las presiones del propio mercado, y por la senda de bonificar y estimular fiscalmente a arrendadores y arrendatarios conseguirán frutos sólidos y con retorno inmediato. En fin, que gran país el nuestro que ni aun gobernándolo así lo dan hundido.