Rojos y azules

El ejercicio de malabarismo político irresponsable del Sr. Sanchez únicamente va en la línea de querer recuperar la peor página de nuestra historia: Rojos y azules. Ahí es a donde nos quieren arrastrar para tapar la errática, desastrosa y nula gestión de gobierno del Sr. Sanchez. Una trampa en la que están cayendo partidos como el PP y C's, los cuales se están escorando peligrosamente hacia una extrema derecha que sonrojaría hasta la misma Fuerza Nueva si aún existiese. Un presidente de Gobierno que le ha cogido el gusto demasiado pronto al coche, helicóptero y avión oficial. Un PSOE que ha resucitado a Franco, 79 años después del fin de la guerra civil, como cortina de humo para tapar las concesiones al marxismo-leninismo separatista de manos de un Podemos que ya ve más cerca una república anarquista que aniquile completamente nuestro actual marco constitucional. ¿Y estos son los que se sientan en el Congreso de los Diputados? Qué gran país el nuestro  que ni aun con tales individuos al frente son capaces de destruirnos. 
No se formulan y aprueban Reales Decretos para modificar la ley hipotecaria e incluir la dación en pago. Tampoco para bajar los impuestos a empresas, autónomos y familias. Pero sí se aprueban Reales Decretos un 24 de agosto para exhumar los restos de un individuo que ya no le importa a nadie y que los 46 millones de españoles que aquí vivimos ni nos acordábamos de que un día existió. 
Cuanto odio, cuanto rencor que hasta se utiliza un inocente lazo amarillo para arremeter unos contra otros. Prima el destruir, el confrontar, el crear división y malestar en la sociedad. ¡Que vergüenza de gobernantes tenemos, pero qué vergüenza!
Pues mire Sr. Sanchez, yo ni soy ni rojo ni azul, ni quiero que me encasillen en ningún color. Soy simplemente un ourensano, un gallego, un español, que quiere que sus gobernantes se dediquen a gobernar, a gestionar, a crear empleo, a mejorar nuestra calidad de vida, a cuidar de nuestros mayores, a bajarnos los impuestos, a recuperar a los millones de españoles que la brutal crisis que padecemos los ha dejado con una mano delante y otra detrás. Y si usted quiere dedicarse a exhumar cadáveres, o demoler valles de los Caídos, pues cambie de profesión y monte una empresa de demolición y pompas fúnebres. Pero convoque elecciones generales de una vez, para que los españoles decidamos nuestro futuro político en libertad, porque lo único que queremos es tranquilidad en nuestras vidas y sentido común en las acciones de gestión de cualquier ejecutivo de nuestra nación. ¡Así de cristalino!