¿Un país a la deriva?

¿Un país a la deriva?

Pues esa es la impresión que nos trasmiten con sus declaraciones y sus posicionamientos unos representantes políticos que parece que se están esforzando notoriamente en derivarnos hacia  unas terceras elecciones en la próxima Navidad en vez de dedicarse a solucionar los problemas reales de las personas y dotar a este país de un gobierno estable que finiquite el rumbo errático al que estamos sometidos. Y acrecentado a mayores al no disponer de  unos presupuestos a la vista que puedan dar, como mínimo, tranquilidad a los agentes económicos y sociales  y a la ciudadanía en general. Por lo que la conclusión que extraigo es la de una senda  hacia la nada de todo un país. Aunque ...bueno..., en mi ciudad, Ourense,  si tenemos un gobierno municipal (o eso creo) pero sin presupuestos aprobados en tiempo y forma, sin plan general que fomente la inversión y creación de empleo, ni prácticamente nada de nada, con lo que el panorama es aún más desalentador. Con lo cual todo paralelismo aún puede ser y derivar a peor.
Y lo puede ser y lo es, cuando el parlamento catalán desafía a España y al Tribunal Constitucional ,aprobando un referéndum ilegal. Los responsables tienen nombre y apellidos: Junts pel Sí, que incluyen a Convergència y a ERC, y la CUP.Estos, han forzado la inclusión de la votación de las conclusiones del proceso constituyente en el pleno del Parlament a favor de un referéndum unilateral de independencia, en una clara muestra de rebeldía al Tribunal Constitucional y aprovechando el vacío de poder de un ejecutivo en funciones incapaz, una vez más, de actuar contundentemente dilatando así  un gravísimo problema de convivencia nacional .
Una deriva hacia la nada en un  país donde mas de la mitad de los desempleados (51,6%) lleva más de un año en el paro, porcentaje que le sitúa como uno de los países  de la OCDE con más paro de larga duración, según un informe del Instituto de Estudios Económicos.
Y si observamos al detalle los datos de la Encuesta de Población Activa(EPA) del segundo trimestre, publicados recientemente por el INE, estos nos dan una panorámica del estado del mercado laboral menos positiva que la que pintan algunos. Así, constatamos que el paro bajó en 216.700 personas en el segundo trimestre, hasta los 4,57 millones, gracias al impulso del turismo y el sector servicios que en más del 80% es el auténtico catalizador de la creación de empleo. Pero la EPA también nos manifiesta una desaceleración en el ritmo de creación de empleo. En concreto, de nueve décimas en la tasa interanual. En el primer trimestre, el número de ocupados creció un 3,3%. En el segundo, sólo un 2,4%.Y todo ello con más precariedad, y con datos muy claros que ponen en relieve la temporalidad de los contratos .
Y como consecuencia de esta precariedad, cae la población activa,descendiendo en el último año en 139.900 personas. Como también descienden el  número de ocupados por las administraciones que está por debajo de los tres millones,  según la EPA, al caer en 23.000 personas en el segundo trimestre. Y también hay frenazo en seco en las nuevas altas de autónomos. La EPA refleja que hay 3,1 millones de autónomos, un 0,22% más que hace un año pero con un crecimiento que se ha frenado bruscamente: en el primer trimestre subían cinco veces más que ahora. Y por último el dato más preocupante: Quedan en España 1,49 millones de familias con todos sus miembros en paro.
Con el simple análisis de unos pocos datos oficiales, alguien cree aún que este país, si es arrojado a un ejecutivo efímero o hacia unas impresentables terceras elecciones, no va hacia una deriva en lo social y en lo económico? Cada cual que se conteste a si mismo y extraiga sus conclusiones, que las mías ya son cristalinas .