No lo sé. No me consta. Lo desconozco

No lo sé. No me consta. Lo desconozco

Pues estas son las frases de moda de algunos de nuestros banqueros y políticos más "ilustres".Pronunciadas repetidamente, sin pestañear ni ruborizarse lo más mínimo, en su desfile continuo por los banquillos de los diferentes juzgados de nuestro país en los últimos tiempos. Y así, y una vez más, se contrasta con la última encuesta de junio del CIS, la cual nos manifiesta que las principales preocupaciones de los españoles, siguen siendo, con diferencia, el paro, la corrupción, los problemas de índole económica y los políticos. Por lo que la corrupción política-financiera, como no, continúa siendo el segundo problema nacional y subiendo casi tres puntos y escalando posiciones hasta el pomposo cuarto puesto, los que crea la clase política en general. Ahí queda eso.


Mientras, en el sector empresarial, a trabajar que es lo nuestro, ya que somos los que tiramos realmente de la economía en general, ya que, no nos olvidemos, que quienes crean empleo somos los empresarios y no los políticos profesionales, los cuales los únicos empleos que crean son los suyos propios, pero eso sí, bien pero bien remunerados y con todos los privilegios habidos y por haber, no vaya ser que se nos estresen mucho nuestras señorías por falta de riego monetario y les dé por hacer algo más que selfiess y subirnos los impuestos. Por esto mismo y porque los empresarios somos los que tenemos que forjar una recuperación sólida y estable debemos empujar la rueda del consumo y de la productividad. Y claro que deben subir los salarios, en concreto los más bajos, por ello apoyo la sugerencia de que los salarios suban entre el 1% y el 2,5%, del cual un medio punto debería estar vinculado a patrones de productividad. Y recordando que actualmente, los incrementos medios pactados por convenio llegan a un incremento del 1,27% hasta junio.


Pero volviendo al: no lo sé, lo desconozco, no me consta. Pues como que me gustaría que alguno de nuestros estresados representantes públicos, diesen explicaciones sobre la quiebra de Isolux, que están todos muy calladitos y mirando al cielo para ver si descampa rápido. Ya que en el caso de T-Solar, la fábrica de paneles solares que iba a convertir a Ourense en un referente de la rama industrial del sector, acabó con la fábrica cerrada y 170 trabajadores despedidos.


Pero para el desarrollo de la planta, el Igape aportó inicialmente una subvención de 5,8 millones, mientras que otros ocho millones fueron inyectados a través de préstamos participativos de Xesgalicia. El Ministerio de Economía y el ICO destinaron otros 12 millones al proyecto, que contaba con un aval del Igape por diez millones más. En resumen, ¿para qué sirven los organismos reguladores y supervisores? Ya está bien de tanto cachondeo económico con el dinero de los impuestos de todos. Parece que ya no les llegaba con expropiar un tojal por más de diez millones de euros, llamado Val da Rabeda para destinarlo a jardín botánico de xestas y tojos. La desidia, ineficiencia e incompetencia únicamente no se penaliza en los no lo sé, no me consta, lo desconozco,el grupo es aún más amplio ,por desgracia . ¿Y aún alguien se extraña de que la preocupación por los problemas generados por la clase política cotice al alza en todas las comparativas intermensuales del CIS?