¿Mejorar la reforma laboral? Por supuesto

¿Mejorar la reforma laboral? Por supuesto

o comparto en absoluto derogar la reforma laboral, tal como plantean unos sindicatos obsoletos y con una representatividad en mínimos históricos. Y claro que es modificable, sobre todo para complementarse, con dichas modificaciones, a la realidad laboral actual, lo cual redundará positivamente entre empresarios y asalariados.

La temporalidad y precariedad de los contratos de trabajo es uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el mercado laboral, sobre todo cuando se trata de los jóvenes.

Según los últimos datos de Eurostat, España es el país de la UE con mayor proporción de asalariados jóvenes con un empleo temporal. En concreto, afecta al 73,3% de los menores de 25 años. Y recordando que la cifra de jóvenes españoles con contrato temporal supera ampliamente la media comunitaria que se sitúa en el 43,9%. Por lo que, mejorar la necesaria reforma laboral, es positivo para todos. Y recordando que, cualquier modificación parcial de la actual reforma, debe girar siempre en torno a la flexibilidad y productividad,así como que  el empleo estable y de calidad debe ser el objetivo a alcanzar. Para que quede aún más claro acompaño esta reflexión de un ejemplo comparativo ,y este es el que afecta a nuestros jóvenes menores de 30 años,los cuales en un 88% no pueden disponer de una vivienda en propiedad y hasta un 43% ni siquiera puede plantearse una vivienda en arrendamiento. Pues bien ,esto es lo que debemos combatir con una modificación parcial de la reforma laboral, que se contribuya realmente a eliminar la precariedad del mercado laboral y se apueste nítidamente por la estabilidad y calidad del empleo a ejercer .

 Y cambiando de tercio, no puedo dejar de referirme al esperpento vivido por nuestra Federación española de fútbol y el torpedo lanzado por el Sr. Florentino en la línea de flotación del deporte rey en este país. No soy futbolero, ni siquiera siento pasión por ningún equipo de fútbol en especial, pero los aberrantes y vergonzosos episodios vividos con una selección nacional, que en teoría nos representa a todos los españoles, pues en fin,  de pena. Y al Sr Florentino como que su cuestionable actitud quedará reflejada en la historia del deporte en España y con el mundo entero como testigo. Como también es cuestionable la decisión tomada por el actual presidente de la federación nacional de fútbol y éticamente reprochable la opción del ya ex seleccionador nacional. Ni unos ni otros han sabido esperar y consensuar por el bien de lo que primaba en este momento, que no era otra ,que la imagen, credibilidad y profesionalidad de la selección nacional y de España cara a un mundial de fútbol.

En definitiva, en este país seguimos igual, nada cambia, vemos nuevos gobiernos y también seguimos viendo,- y ya no con perplejidad que eso es lo más preocupante-,como los nuevos ministros estrenan veloces récords Guinness, como el estar en funciones únicamente cinco días, u otros que aceptan el cargo estando imputados en causas judiciales y dejando el propio código ético de su partido a los pies de los caballos. Que gran país el nuestro y que tropa esta, en la cual ellos solitos ya se encargan en exclusiva en laminar cualquier expectativa de cambio y de mejora.