Hastiado de Puigdemont

Hastiado de Puigdemont

Hastiado del Sr. Puigdemont y de la mano que mece la cuna, él Sr. Junqueras. Hastiado de tanto desafío, de tanto odio, de tanto rencor, de tanto veneno dialéctico y de tanta división y confrontación. Que un porcentaje de catalanes pueden pensar de la misma forma? No lo discuto, puede que sí, ahí están los radicales de ultra izquierda de la CUP como triste ejemplo de ello, pero que la mayoría de los catalanes y españoles no están en esa tesitura ni de lejos, pues también. La mayoría de los catalanes no quiere saber nada de la banda corrupta del 3%, ni de romper el marco constitucional. Pero para ello hay que dar ejemplo, y ahí es donde el actual ejecutivo no está tampoco a la altura de las circunstancias, metiéndonos a toda la sociedad española en una auténtica ciénaga cuya salida quizás no sepamos hasta el próximo día uno de octubre. Me explico: Ver por primera vez en democracia a un presidente de gobierno en ejercicio teniendo que acudir, como testigo, a dar explicaciones ante un juez de la presunta financiación irregular de su propio partido, pues no ayuda a encauzar una situación más que delicada. Rajoy ha negado el pasado miércoles ante la Audiencia Nacional conocer una caja B del PP y el cobro de sobresueldos en negro, al tiempo que ha recalcado en numerosas ocasiones que sus responsabilidades en el partido eran políticas, no contables. Y precisamente por ello, por sus responsabilidades políticas por él manifestadas, debería dejar su puesto y permitir que un ejecutivo sólido y trasparente se enfrentase al reto independentista con solvencia. La verdad es que es sorprendente que Rajoy como director de campaña no conociese ni su presupuesto ni sus gastos. Bueno, la realidad es que el surrealismo flota en el ambiente y la credibilidad de nuestros máximos representantes institucionales sigue navegando por los agujeros negros del cosmos. Y esta situación no me alegra, por supuesto que no, que quede claro. Y que quiero creer al presidente del Gobierno de España, por lo que representa y más en estos momentos, también. Pero me cuesta, y mucho, en fin.
Ante tanto desatino y como contrapeso en la balanza,prefiero quedarme con los últimos y positivos datos de la EPA en los que el número de parados en nuestro país , baja por primera vez desde finales de 2008 de la simbólica cifra de los 4 millones,con una caída de 340.700 desempleados entre enero y junio, hasta sumar 3.914.300 personas. La tasa de paro se sitúa así en el 17,22% de la población activa, un punto y medio menos que en el trimestre anterior y en torno a 2,8 puntos menos que hace ahora un año. Con todo, estas magnitudes se sitúan todavía muy lejos de las registradas antes del estallido de la crisis , cuando el total de parados en España estaba claramente por debajo de los dos millones. Aún queda mucho aún por hacer para que el nuevo empleo ,en precario la mayoría ,se convierta en estable y de calidad .Pero algo es algo y con lo positivo me quedo .