Endeudados hasta las cejas

Endeudados hasta las cejas

El 53% de las familias en Galicia llega a fin de mes con dificultad o mucha dificultad y así nos lo dice el IGE. Una de cada dos familias gallegas lo pasa realmente mal para cubrir sus necesidades básicas, no estamos hablando de que no se puedan ir de vacaciones únicamente, no. Estamos hablando de que no pueden encender la calefacción. Estamos
hablando de que no pueden comprar los alimentos que les gustaría comer, estamos hablando de que no dan pagado su alquiler, comunidad o recibos en tiempo porque simplemente no dan. Estamos hablando de colas de personas para renovar el bono social eléctrico. Estamos hablando de una tremenda desigualad social. Pero no pasa nada, que España va bien.
Tan bien vamos que estamos endeudados como nunca. Vayamos con los datos y con la deuda pública que le dejaremos en herencia, si o si, a nuestros hijos y a nuestros nietos, así de crudo y gracias a nuestros maravillosos gobernantes públicos a los que algunos, aún encima, le ríen las gracias como palmeros de turno que son, por ser suave. El Estado cerró el pasado mes con una deuda de 1.007.251 millones de euros, con una subida del 1,13% respecto al mes anterior y un nuevo pico histórico: es la primera vez que superamos el listón del billón de euros, casi nada .Y nos lo dice el Banco de España que sitúa la deuda pública, en el 98,3% del PIB, y nosotros tan tranquilos. Y leyendo a fondo el informe del Banco de España, comprobamos que la Administración Central del Estado sumó un pasivo de 809.070 millones, el 69,5% del PIB y la de la Seguridad Social alcanzó los 18.168 millones. Mientras, las Comunidades Autónomas terminaron 2017 con una deuda de 288.105 millones, el 24,76% del PIB, y los ayuntamientos en 28.955 millones, el 2,49%. ¿Casi nada, y me pregunto, en nuestra querida Galicia cómo vamos? Pues miren, mal, así de claro. En el año 2009 la deuda pública gallega estaba en 4.859 millones de euros. Y a día de hoy es un 130,7% mayor, alcanzando los 11.210 millones a cierre de 2017. Pero sigue sin pasar nada, en Galicia vamos mejor que nunca
tirando de crédito y a nombre de todos, claro. 
¿Y ustedes se preguntarán, pero como hemos llegado a esta situación? Pues miren, les voy poner un simple ejemplo. En Galicia tenemos, -uno de tantos-un organismo de esos llamados improductivos, ya que año tras año únicamente arrastran deudas sobre deudas, y la Xunta, ejercicio tras ejercicio, pues a inyectar dinero para evitar la quiebra y la
insolvencia. Este, en concreto, se llama Xestur, la gestora de suelo industrial de la Xunta y que gestiona diversos parques empresariales en nuestra comunidad. El Gobierno gallego, que controla la mayoría accionarial a través del IGVS ejecuta, año si y año también,ampliaciones y reducciones de capital en esta empresa pública, para evitar su insolvencia por los números rojos de Xestur, o bien para atender a los compromisos de deuda adquiridos situada en torno a los 130 millones. Por cierto, estos son los mismos que expropiaron un millón de metros cuadrados en el ayuntamiento de Paderne de Allariz para el cultivo de "toxos y xestas", hace ya una década, y que a día de hoy sigue teniendo el mismo menester, y así seguirá con estos brillantes y ejemplarizantes gestores de lo público. Y así, este país, está endeudado hasta el cogote y nosotros seguimos pensando que las deudas públicas no van con nosotros. ¡Qué gran país tenemos y a prueba de todo, doy fe de ello!