¿Hasta dónde llega la tolerancia?

¿Hasta dónde llega la tolerancia?
 

Cuando el libertinaje aplasta la libertad, cuando el fanatismo eclipsa al sentido común, la unión se hace imprescindible. Por eso espero, como primer paso, que aquellas formaciones políticas que no firmaron en su día el Pacto Antiterrorista lo hagan ahora y dejen su "cómoda" posición de observadores, por la de activos defensores de los valores y de la vida de los que aquí vivimos y queremos seguir haciéndolo.


Pero hay muchas más cosas que cambiar. El "café para todos" en formato de ayudas y coberturas de todo tipo, a costa de nuestros impuestos, en un país cuya deuda pública supera el 100% del PIB y donde las pensiones no están ni de lejos garantizadas, y donde más del 55% de los hogares llegan con dificultad a fin de mes, ya no es tolerable. No es tolerable el seguir mirando hacia otro lado cuando absolutamente todos conocemos la gravedad de un problema que se ha agravado en los últimos años y que todos intuíamos que en algún momento nos iba afectar directamente. Este país no puede seguir permitiéndose que miles de personas entren en el ilegalmente y campen con total impunidad por calles y carreteras y ocupando propiedades, sin rendir cuentas a nada ni nadie. Aunque la serenidad y la colaboración y apoyo absoluto a los cuerpos y fuerzas de seguridad en estos momentos, y siempre, deben primar aún más en estos momentos de horror. El buenismo finiquita con episodios terroristas como los sufridos estos últimos días y debe abrir una profunda reflexión de que es lo que debe primar, y de qué modelo de sociedad queremos ,en los que respetar para que nos respeten debe ser un pilar básico. Ya no sirven los mismos posicionamientos de siempre ante un reto de tal magnitud como el que sufre la UE y recientemente nuestro país. Por esto mismo más que políticos ,lo que necesitamos son estadistas que nos ofrezcan fuerza, seguridad y un horizonte cristalino. Y ese es el problema, no los tenemos.