Día das Letras, día dos afectos persoais

Levo tantos anos maldicindo o momento no que o extinto Manuel Fraga decidiu converter en non laborable o día de hoxe que non me resisto a facelo unha vez máis malia que, vistos os resultados da miña dedicación, posiblemente estaría ben mellor calado coma un peto. Non sei se coma un peto de ánimas, ou sexa, ardendo...

El salto de la puñetera liebre

No sé a ustedes pero a mí, los tiempos actuales, me están asustando un poco, más bien diría que un bastante. Lo están haciendo, al menos, en una medida suficiente como para que me decida a confesárselo a ustedes, mis lectores de los jueves. El caso es que, echando mano de la cantinela de aquella zarzuela titulada...

La prensa y la “cifuentada”

Benedetta Craveri es una hermosa mujer, de una edad aproximada a la mía, a la que la mayoría de la gente suele referirse haciéndonos saber, desde un principio, que es la afortunada nieta del filosofo italiano Benedetto Croce; así que, como yo no voy a ser menos, ahí les queda dicho para su conocimiento,...

El ministro y los niños del coro

Durante uno de los últimos días del mes pasado, el tan lluvioso que aún está por ver si hizo o no hizo al actual florido y hermoso, fue dictada una sentencia, allá por tierras de Navarra,  fueron comenzadas estas líneas y, aún no se sabe cómo, la gente empezó a caerse de los burros.  Fue una epidemia...

Por qué estamos donde estamos

Leo, no les diré ni en dónde ni cuándo, tampoco de quién, un interesantísimo artículo. Está escrito bajo la rúbrica de un conocido ex político y gobernante autonómico. En él se nos explica lo que pasaría de hacerle o de haberle hecho caso el poder a las reclamaciones de la calle, a la voz de la calle, a esa voz con...

La (in)cultura de nuestros líderes

El pasado jueves empezamos hablando de la lamprea y de paso de mi difunta abuela que, por lo mucho que rezó en vida, bien merecería estar cómodamente sentada en algún lugar del cielo en el que creyó mientras se mantuvo viva. Después derivamos hacia lo que pensaba Antoine de Compagnon prologuista a la edición de los...

Nos ha despistado la catalanada

Tanta serie inglesa de televisión vista durante las últimas semanas me ha llevado a la relectura de algunos poetas ingleses que creía tener medio olvidados. Empecé recordando los versos de T.S.Elliot, ya saben, abril es un mes cruel y todas esas cosas y luego, sin saber por qué,...

Los nuevos poderes fácticos

Siempre me llamó mucho la atención el hecho de que, al menos una parte sustancial de nuestra sociedad, considerase como una muestra de progresismo militante la práctica del budismo mientras atribuía una clara connotación carca y retrograda a la condición de cristiano cuando...

Sen tradición non hai cultura

Francia é un estado do que o menos que se pode dicir é que se trata dun país fortemente industrializado. Éo. Pero ó tempo tamén é o país europeo cunha maior extensión territorial ocupada por explotacións agrícolas e gandeiras e, pra ver de...

La invasión del pensamiento breve

Empiezo a entender que a los viejos, no a todos, pero sí a algunos de ellos y poco a poco, se les vayan quitando las ganas de vivir hasta llegar un momento en el que, por decirlo de algún modo, se dejen ir, se dejen ir... hasta que se van de todo. Supongo que algo tendrá que ver en ello la...

Ese rozar leve de las cuerdas del espíritu

Refiriéndose a la mayor o menor complejidad o, lo que es lo mismo, a la mayor o menor comprensibilidad de un texto escrito opinaba Voltaire, que era alguien que solía escribir muy clarito, que a  los textos que lo son, a los textos que son claros, les sucede como a los arroyos de montaña:...

El logro de la cama deshecha

Odio hacer las camas. Disfruto deshaciéndolas; más aún en estos días invernales en los que el frío te encoge como antaño cuando tan solo un caneco te ofrecía una esperanza de bienestar, una cálida acogida que comenzaba por los pies e iba ascendiendo, cuerpo...

Con que xentiña anda un ó mar!

Xa estamos! Polo visto non temos remedio. Somos pequenos e non damos a talla. Quizais por iso é doado que anden a volver os tempos de Etcétera, senón hano ver. Cando comezou isto das autonomías -que agora e aproveitando que o Miño pasa por Ourense, e que vai seco, algúns...

Esperando por una religión

Hoy quiero empezar ofreciéndoles lo que pudiera ser una conclusión bastante peregrina y que, sin embargo, no es más que una opinión escasamente original: El mundo está muy mal, pero que muy mal, muy mal. Doña Patrocinio Armesto, alta y delgada que fue en vida, profesora...

Seis coyundas y media diarias

Mi difunto padre adquirió la condición de difunto hace tanto tiempo que ya se cumplió de ella el medio siglo. Entonces la medicina no había experimentado el enorme avance que ahora disfrutamos y él podía permitirse el lujo de afirmar que lo que no curasen un bisturí...

La polivalencia gallega

Casi, tan solo casi, estoy por empezar de nuevo con la matraca forestal; es decir, por renovar la cantata de los arbolitos que me rodean y que, este año, tan sólo este año, están de un color que sobrecoge; tan hermoso se ofrece en la mayor parte de ellos. El otro día se me...

La política de la zapatilla

Leo, en un periódico que leo todos los días además de éste, en un periódico bien editado y serio, que una madre perdió la tutela de su hijo porque, a la pregunta de con quién prefieres vivir si con papa o con mamá, el hasta ahora tutelado respondió lo...

En la antesala del Paraíso

Allá se fueron los años de la juventud durante los que, llegadas las vacaciones de Navidad, abandonando Ourense, cual era mi caso, nos bañábamos en las frías aguas de las Corbaceiras. Entonces aún estaban limpias; entonces, no hacía demasiados años que se...

Ironías de doble filo

A los veinte años se tiene una visión tan simplista de las cosas! ¡Cuesta tanto comprender que la vida es enormemente complicada y viniendo de Cataluña, sobre todo, ocurre que uno se nutre, por lo que hace referencia a España, de una literatura extremista, carente de toda finura...

Más eucaliptos que en Australia

En los últimos tres o cuatro meses anduve de un lado para otro, casi siempre en tren, y aquí he dejado constancia de ello al quejarme de la lentitud con la que se mueve cada vez que entra en Galicia: esos 60, 50, 40 o 30 kilómetros por hora a los que circula, en demasiadas ocasiones, cuando lo...