Parlament, la primera en la frente

Lo suyo, en una república ordenada, es que Junqueras, Sánchez y Forn, diputados electos del Parlamento de Cataluña, hubieran podido votar presencialmente la constitución de la Mesa del mismo, evitando así la primera violación del reglamento, e incluso que gozaran de...

Sed realistas, pedid lo imposible

En la caverna "indepe" hay un debate, por llamarlo de algún modo, en torno al realismo en vísperas de la constitución del gobierno de la Generalitat. Más que un debate, una pugna para ver quién es realista y quién no, o, en el caso de que lo sean todos cual unos y...

Puigdemont I 'el Telemático'

Aunque Gregorio Serrano, el todavía director general de Tráfico, le pisa éstos días los talones en el "ranking" de lo escasamente presencial, Carles Puigdemont consolida su cetro de gran escaqueado, y más que lo quiere consolidar si el delirio político de los...

El gran descubrimiento de ERC

Parece que la dirección de Esquerra Republicana de Catalunya ha aprovechado el paréntesis navideño para descubrir una sencilla verdad, la de que con el 47 por ciento de los votantes, esto es, con bastante menos de la mitad del electorado, no pueden sacar adelante su proyecto de secesión....

Tabarnia

Tabarnia, la nueva región autónoma española promovida por catalanes contrarios a la independencia, tiene en común con el Estat Catalá que es un invento, pero le diferencia de él que, con la Constitución y con la leyes territoriales vigentes en la mano, es posible....

De profesión, independentista

Los profesionales del independentismo, los cabecillas de la secesión, difícilmente podrán ser o hacer en el futuro otra cosa, o, cuando menos, alguna cosa más: Viven de eso. Descartado el mesianismo sacrificial que tantos especialistas atribuían, por ejemplo, al venático...

Hartazgo

Si el hartazgo es, como define nuestro Diccionario, la repleción incómoda que resulta de ingerir cosas en exceso, habrá que convenir en que eso es lo que le pasa a la inmensa mayoría de los españoles, incluidos los catalanes, con la cuestión catalana. Hartazgo, empacho,...

La ley de la calle

En el arranque de otra semana endiablada, todo sugiere que, a falta de sumisión a las leyes, a las generales del Estado y a las particulares del estatuto de autonomía, el gobierno de la Generalitat podría decantarse por obedecer la única ley que se le antoja favorable, la ley de la...

Independencia F.C.

El terreno reglamentario para la práctica del fútbol es enorme, ciento y pico metros de largo por unos setenta de ancho, una hectárea más o menos. En su superficie se puede hacer de todo futbolísticamente hablando, atacar, defender, correr, saltar, cabecear, chutar, desmarcarse,...

El infierno

En tanto los animales silvestres de las tupidas fragas huían despavoridos hacia ninguna parte, pues todo era fuego, los vecinos de las parroquias amenazadas liberaban a los domésticos de sus cuadras. Todo era fuego. Durante la tarde del domingo, enormes columnas de humo denso se elevaban desde...

Toda la sangre en la cabeza

Una cosa es una revolución y otra el mundo al revés. En Cataluña, sin ir más lejos, parece haber estallado la revolución, pero lo que hay es que ese mundo se ha vuelto boca abajo, locamente boca abajo, y el hecho de que los que se burlan de la ley persigan a los servidores de ella...

El discurso deseable de Rajoy

En lugar de hablarle a los 46,5 millones de españoles el frio Registrador de la Propiedad, como hizo al finalizar este domingo, Mariano Rajoy debería volver a dirigirse a ellos como cálido y sincero presidente del Gobierno.  “Queridos conciudadanos, y especialmente los catalanes:...

Trampas y palos

Es cierto que la defección de los Mossos, que desobedecieron la orden judicial de cerrar los colegios a las seis de la mañana, forzó y precipitó la actuación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, la mayoría de cuyos miembros llevaban diez días encerrados en un barco, lejos de sus familias y aislados de la realidad ordinaria, e intentando digerir las impunes agresiones de que habían sido objeto los compañeros que integraban la comitiva judicial en la Consejería de Economía, pero también lo es que, dadas las circunstancias, la gestión del orden público en ese día debió aclimatarse a ellas, a fin de garantizar el orden público precisamente, y no fastidiarlo más, cual las desatentadas órdenes políticas y técnicas dictadas provocaron.
O dicho de otro modo: el operativo para el cumplimiento del encargo judicial no sólo fracasó en lo que se suponía su objetivo, impedir el pueril simulacro de referéndum con el que los líderes independentistas pretendían decorar o camuflar sus objetivos sediciosos, sino que, por su torpeza, su violencia derivada de ésta y su simbología "invasora", proporcionó a éstos lo que buscaban fervientemente, un escenario caótico de palos, represión y heridos, que reforzara el victimismo del independentismo catalán y el martirologio del pueblo cuya exclusiva representación osa arrogarse.
Dicho ésto, y todo cuanto puede decirse honradamente, sensatamente, del sindiós que tanto está deprimiendo a españoles y catalanes, excepto a la parte de éstos que disfruta con dicho sindiós, tal vez proceda volver al comportamiento de los Mossos d*Esquadra, que no por impasible el 1-O ha sido, es y será decisivo en la desventurada movida. Se trata de unos 17.000 sujetos armados, investidos de autoridad y de la obligación de velar por el cumplimiento de la ley, que no parecen estar por la labor, que desatendieron su cometido en la fecha infausta, que por ello pusieron a los pies de los caballos a sus colegas de las fuerzas del Estado y a los propios ciudadanos, que terminaron de dislocar un operativo que ya era, por el lado gubernativo, desastroso, y que, en consecuencia, desampararon con su falta de lealtad y de profesionalidad a todo el mundo. Y se dice pronto: 17.000.

Lo que pueda pasar

De lo que pueda pasar de aquí al domingo, y el domingo, y después del domingo, serán responsables quienes han inducido a una parte de la sociedad catalana a declararse en abierta rebeldía contra el mandato supremo de la Constitución, el que reconoce y ampara la soberanía...

Los sucesos de Cataluña

Si algo suscitan los acontecimientos que se viven en Cataluña es, además de una pena muy grande, la constatación del fracaso de la política, lo cual multiplica esa pena. Porque fuera de los territorios templados y racionales de la política, de su uso en pos de la concordia, no...

Todo esto da mucha pena

Todo esto, el enfrentamiento entre Cataluña y España, o entre la mitad de Cataluña y España, o entre la mitad de Cataluña contra la otra mitad, o de España contra España, da mucha pena. Sabemos que el golpe de estado de ERC, el PDCat y la CUP es eso, un golpe de...

La mentira es lo que hay

Que Cataluña se escinda de España sería nefasto, pero que lo haga porque les sale de allí a tres partidos secesionistas que apenas reúnen en conjunto el 48% de los votos de los catalanes, es imposible. La manía de mentir, que no sólo afecta a Puigdemont o a Rajoy,...

La cabeza, en otro sitio

Un pleno del Congreso nunca puede ser inoportuno. Bien es verdad que mejor sería dedicar todos los plenos a la discusión y aprobación de leyes y normas tendentes a hacer a los españoles más felices, en vez de al escrutinio de los chanchullos e ilícitos del partido en el...

Los hijos de Juana Rivas

Sabemos que en las separaciones enconadas y violentas, las parejas se abofetean en la cara de los hijos. De la brutal cosificación que sufren éstos cuando, en esas circunstancias, pasan a ser meros rehenes, objetos cuya posesión y propiedad se disputan los progenitores, poco se ha hablado en...

La gloria del psicópata

Podemos darle todas las vueltas que queramos, unas mejor y otras peor dadas, pero lo cierto es que el mundo está lleno de psicópatas y que hay quien los recluta, o se reclutan ellos solos, con el cebo de la realización personal. La realización personal del psicópata, esto es,...