Flexitarianos

El esfuerzo es consustancial a la consecución de cualquier objetivo. Lograr una tableta de chocolate requiere machacarse en el gimnasio, dejar de fumar supone para muchos un esfuerzo heroico y la dieta es una pesadilla para la mayoría. Pero los vegetarianos acaban de inventar el remedio contra las penalidades de lograr un empeño: la dieta flexitariana. 
Que le resulta aburrido comer toda la vida en verde, que se harta del brócoli, o que hay un día en que no soporta el repollo, pues se va a un ‘mac-king’ y se aprieta una hamburguesa doble con bien de bacon para pasar el mono. Es lo que tiene la posmodernidad, el pensamiento líquido y la aversión al compromiso costoso, que siempre hay alguien que te saca del apuro con el laissez faire. Algunos han llevan la moda de la flexibilidad al mercado de trabajo y así nos va.