El ave que cumple diez años

El ave que cumple diez años

H ace 10 años, cuando se inauguraba la línea Madrid-Barcelona, ya hacía bastante tiempo que en Vigo se había puesto encima de la mesa la exigencia/reclamación de llegar a la capital de España en alta velocidad en menos de tres horas. En 2005 la Xunta propuso a Fomento un estudio informativo para lograrlo y de ahí surgió la variante de Cerdedo, propuesta antes por los técnicos de UGT-Transportes. 
En estos diez años millones de personas han tomado el tren AVE entre las dos primeras ciudades españolas pero en cambio Cerdedo sigue donde estaba, en un larguísimo proceso de evaluación ambiental al que ha sido sometido el trazado por segunda ocasión por un cambio de apenas cuatro kilómetros. No hay previsión para finalizar la declaración de impacto, que continúa en el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Acaba de solicitar más documentación, que alargará aún más todo el proceso ya infinito. 
 El AVE Madrid-Barcelona tiene 640 kilómetros de longitud, algo más que el que tendría el recorrido Vigo-Madrid, y se realiza en dos horas y media. Su éxito ha supuesto una caída en picado del tráfico aéreo entre El Prat y Barajas, que ahora es la mitad que el ferroviario. El día que haya una línea desde Vigo a Madrid pasando por Cerdedo será posible alcanzar la capital de España en dos horas y 45 minutos, lo que supondría el mismo efecto para Peinador, que indefectiblemente perdería la mitad de su pasaje, pero esa es otra historia que no va a pasar hoy ni en diez años probablemente. 
De hecho es bastante más posible que antes se haya modernizado el tren entre Vigo y Oporto, que sigue creciendo y más que lo hará en cuanto Portugal finalice la mejora de la línea hasta Valença, previsto para finales del próximo año. Portugal también quiere que España se anime con la salida sur ferroviaria, que de construirse sería un cambio absoluto para la Muy Leal, que tendría de nuevo una sola estación, pasante en la línea Coruña-Santiago-Vigo-Oporto. Es ahora más probable que el AVE por Cerdedo, pero hay que seguir. Continuará...