El dedo de Puigdemont

El dedo de Puigdemont

Entre los muchos imitadores del dedo de Franco, como metáfora del ordeno y mando que sobrevivió a la democracia e inspira a los charlatanes del populismo que nos invade, nadie brilló tanto y en tan poco tiempo como Carles Puigdemont.
Ya lo hizo con su sucesor en la alcaldía de Gerona en enero de 2016. Designación digital pura y dura. Y acaba de repetirlo con quien será el 131 `molt honorable` presidente de la Generalitat. Eso sí, con carácter "provisional" y sin derecho a usar el despacho de su padrino político. Como lo oyen, el oráculo de Berlín espera su momento y dice que no ha renunciado en absoluto a recobrar el trono. Qué pesado.
Ahora la incógnita es la de saber si el delfín acabará confiscando la cerradura del número 4 de la plaza Sant Jaume. El agraciado, que responde al nombre de Joaquim Torra (Blanes, 1962) y ha sido visto como un "hombre de paja", es un fijo en todas las actividades relacionadas con la trama civil del golpe al Estado español desde 2011. Las asociativas y las culturales. Ha pasado tanto por Omniun Cultural, de la que llegó a ser presidente, como por ANC. Y como hombre de letras, ha desempeñado cargos públicos en centros de estudios del Ayuntamiento de Barcelona y la propia Generalitat.
El tiempo dirá si apuesta por una razonable recuperación del autogobierno y hasta qué punto se presta a ser una marioneta manejada a distancia por quien le acaba de designar sucesor. La noticia, por cierto, nos pilló este jueves mirando como idiotas el dedo de este imitador del general Franco. No solo en materia de nombramientos digitales. También van unidos por un inflamado amor a su respectiva patria. Con idéntica e intercambiable pasión por verla temida, honrada, una, grande y libre.
Desde que el Tribunal Constitucional se ratificó hace unos días en la doctrina que impide la investidura telemática del `expresident` (ahora por admisión a trámite de un recurso del Gobierno), todos vivíamos esperando el nombre sobre el que Puigdemont tendría a bien poner sus ojos. Y su dedo.
Ya lo sabemos. Ahora vendrá la ronda de consultas del presidente del `Parlament`. Roger Torrent hará el paripé de recibir a los jefes de bancada para hacer que el nombre de la persona que debe someterse a la investidura, coincida con el de Joaquim Torra. Lo demás parece cantado en la agenda. La sesión de investidura del candidato se llevará a cabo este sábado, con la previsión de que sea investido por mayoría simple en segunda votación el lunes 14 de mayo.
Por fin un candidato "viable", sin mochila judicial y dispuesto a formar un `govern` de inciertas intenciones: ¿desactivar el 155 y volver a la política de las cosas o seguir buscando atajos para avanzar hacia la república independiente de Cataluña?
Atentos a la pantalla.