Según el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, los biocombustibles y la especulación financiera, junto con la ‘aberrante’ política del Fondo Monetario Internacional (FMI), son las principales causas del aumento de precios de los alimentos. Ziegler además calificó de ‘auténtica tragedia’ la actual situación y se dirigió a los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU para pedirles que aumenten sus donaciones ya que, dijo, ‘en tres meses ha perdido (el programa) el 40 por ciento de su poder adquisitivo por la subida de los precios’.
Si se tiene en cuenta que 75 millones de personas de todo el mundo dependen para su supervivencia de que reciban los suministros del PAM, se entenderá mejor el angustiado llamamiento del relator de la ONU, quien no dudó en afirmar que los biocombustibles son ‘un crimen contra gran parte de la humanidad, algo intolerable’ ya que, explicó, la transformación masiva de alimentos para este fin ha provocado la escalada de precios de productos básicos para la supervivencia de millones de personas.
Datos facilitados por el Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), citados por Ziegler en su comparecencia de Ginebra, indican que en el último año el precio de los cereales, sobre todo del trigo, ha aumentado en un 130 por ciento; el del arroz, que es el alimento más consumido en todo el mundo, un 74 por ciento, el de la soja un 87 por ciento y el del maíz un 53 por ciento. Ante este estado de cosas algo y urgente habrá que hacer.