Jueves 11 de marzo de 2010
última actualización: 02:46
última actualización: 02:46
Última hora:
El documento añade que las ampliaciones de puertos deportivos deben regularse con el mayor rigor para evitar conflictos

El nuevo Plan de Ordenación del Litoral elaborado por la Xunta y que se encuentra actualmente en periodo de alegaciones hace un concienzudo diagnóstico de los núcleos urbanos del litoral y de sus potencialidades. El turismo es una de las mayores preocupaciones de este proyecto, que pretende por una parte frenar los excesos que sobre el litoral está teniendo el sector y por otro potenciar las características de cada núcleo para su desarrollo económico. Vigo se enclava dentro de los núcleos turísticos de las Rías Baixas, junto con Sanxenxo o Cangas. Como tal, el documento señala que existe una tendencia clara, incluso más acentuada en el caso de Vigo y Cangas, hacia el turismo náutico. Este tipo de turismo ha llegado a sustituir por completo en algunos casos a la pesca y transformando los puertos pesqueros en amarres exclusivos para embarcaciones turísticas, debido al incremento de demanda. Según explica el informe, ‘los puertos de A Pobra, Rianxo, Vilagarcía, Cambados y O Grove tuvieron que dejar espacios a los cada vez más numerosos barcos de recreo, en la ría de Pontevedra, el puerto de Sanxenxo tiene ya más amarres que la longitud de Portonovo para los barcos de pesca, en Marín y Pontevedra se crearon dársenas y nuevos embarcaderos con amarres exclusivos para embarcaciones de recreo y en Cangas y en Vigo observamos la misma tendencia, quizá todavía más acentuada’. Sin embargo, la Xunta es consciente de que estas ampliaciones generan en algunos casos conflictos. Vigo es una de las ciudades más castigadas por la oposición a hacer frente a la demanda de turismo náutico lo que ha llevado a paralizar la mayoría de los proyectos previstos. Para evitar estas situaciones, el gobierno autonómico prevé analizar cada caso y regularlo con el mayor rigor dentro de la ordenación del litoral. La elevada carga de ocupación de territorio en edificaciones e instalaciones en el litoral es uno de los aspectos que quiere atajar este proyecto, congelando e incluso reduciendo las capacidades de carga turística optando por algún potencial de acogida con nuevos establecimientos, sobro todo de turismo rural, e incluso edificaciones en otros lugares como la ría de Muros y la boca sur de la ría de Pontevedra (ensenada de Aldán), ‘siempre con ciertas cautelas’.