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La promotora inmobiliaria de Karpin prevé iniciar en dos meses el derribo del mayor edificio del entorno tras conseguir la financiación completa para la operación urbanística. El antiguo asilo de Pi y Margall está en situación de ruina tras la marcha de las monjas a Alcabre.

El desarrollo del Barrio do Cura se iniciará a partir del próximo mes de enero con la demolición de la pieza más visible del entorno, el antiguo asilo de Pi y Margall. Según indicaron fuentes de la Inmobiliaria Valery Karpin, propietaria del entorno, en cuestión de semanas se pedirá el permiso municipal para poder poner en marcha los trabajos durante las primeras semanas del próximo año, en lo que será la ratificación de que el proyecto urbanístico ya no tiene marcha atrás. Como ya informó este diario, esta misma semana se cerró un acuerdo entre la empresa de Karpin (75 por ciento del capital) y Míchel Salgado (25 por ciento restante) con los bancos Santander y BBVA por el que ambas entidades asumirán la financiación para la reordenación completa de una zona central y clave de la ciudad, entre el Paseo de Alfonso y O Berbés, lo que supondrá el derribo de lo construido para levantar 400 viviendas, de ellas 120 de protección. Una operación que por su complejidad lleva casi diez años tramitándose y que ahora parece definitivamente lanzada. Así lo creen en la empresa promotora, que aseguran que después de tener todos los planes aprobados (el del Casco Vello y el General de Ordenación Municipal) ‘ya es imparable’. La prueba de que el Barrio do Cura está desbloqueado será el asilo, que fue la primera pieza adquirida por la sociedad de Karpin, antes incluso del resto del entorno. La compra de este edificio supuso para las religiosas el traslado a Alcabre a unas instalaciones mejores y el inicio de la ruina del inmueble, que ahora mismo se encuentra muy deteriorado. Irónicamente, en la empresa inmobiliaria se reconoce que apenas hará falta permiso de derribo, porque ahora mismo ‘se cae solo’.