última actualización: 21:18
Las iglesias de toda Galicia también tomarán medidas de prevención ante la llegada de la gripe A, como ofrecer la comunión en la mano a los fieles (y no en la boca como es habitual) o la retirada del agua bendita en momentos de máxima alerta, aunque en algunos templos y en las capillas de los hospitales vigueses ya lo han hecho. Para dar este paso consultaron en agosto pasado con la Consellería de Sanidad, que les facilitó las indicaciones que existen para la Iglesia Católica con el fin de evitar contagios en sus actividades.

El encargado de realizar esta tarea fue el delegado de Pastoral de la Salud de la Diócesis de Tui-Vigo, Jesús Martínez Carracedo, que es también el director de este departamento para toda Galicia y como tal fue designado como interlocutor de la Xunta. En la Diócesis de Tui-Vigo ya se envió esta información a los párrocos y en los próximos días se dará a los fieles, puesto que optaron por esperar a la llegada del frío y la aparición de la epidemia. Tras hacer un llamamiento a la tranquilidad y dejar claro que es una gripe menos agresiva pero más contagiosa, en la nota se citan unas sencillas medidas de higiene, muchas de ellas ya habituales en las iglesias, y se incide de forma especial en la necesidad de proteger a las personas más vulnerables (enfermos o ancianos) de tal forma que los sacerdotes y agentes de pastoral con síntomas gripales no deben visitarles esos días ni participar en actos litúrgicos. A continuación, la nota informativa realiza unas recomendaciones higiénicas elementales y habituales para los oficiantes y personas que participan en las celebraciones, como lavar con frecuencia las manos, ventilar bien los lugares de reuniones, cuidar la higiene de todos los objetos que entren en contacto con manos y boca como vasos sagrados, confesionarios o imágenes, toser o estornudar hacia pañuelos de papel, así como la indicación ya mencionada sobre dar la comunión en la mano o la retirada del agua bendita. El delegado diocesano de Pastoral de la Salud, Jesús Martínez Carracedo, afirma que la Iglesia forma parte de la sociedad y por ello debe implicarse en el ámbito de la prevención. Asimismo, señala que las medidas que se adoptarán con motivo de la gripe A deberían aplicarse de forma permanente porque hay otras enfermedades contagiosas y recuerda que el año pasado se contagiaron de gripe normal 81.000 personas en Galicia.