Martes 22 de mayo de 2012
última actualización: 13:04
última actualización: 13:04
Última hora:
El alcalde Abel Caballero no tira la toalla por el Plan Nouvel, planteado durante su mandato en la Autoridad Portuaria. Tras el simbólico respaldo del ministro José Blanco ha decidido apoyar su planteamiento con un estudio de viabilidad. El Puerto dice ‘no’ porque supondría un gasto de al menos 300 millones, inasumible.
Abel Caballero no tira la toalla y las declaraciones del ministro de Fomento este pasado jueves en Vigo apoyando la continuidad del Plan Nouvel como ‘bueno para la ciudad’, aunque reconociendo que la decisión está plenamente en manos de la presidenta del Puerto (es un organismo autónomo del ministerio) parecen haberle animado a continuar adelante. El ahora alcalde fue quien siendo presidente lanzó la propuesta para cambiar por completo el área central, aunque apenas pasó de adjudicar a Jean Nouvel un boceto. Su sucesor en el Puerto, Jesús Paz, asumió el encargo pero metió la tijera y recortó la longitud del muelle de cruceros previsto a casi la mitad, de 800 a 450 metros, y eliminó el hotel proyectado, la torre Agbar viguesa o Menhir, sustituyéndola por una torre de comunicaciones, aunque de similares dimensiones. Corina Porro, actual titular del Puerto, fue más lejos y llegó a la conclusión, luego de solicitar un estudio a Peirao XXI, estudio que proyectó el Nouvel, que se trata de un proyecto irrealizable por su alto coste, unos 300 millones de euros como mínimo, y su larga duración, al menos diez años para completarse la totalidad. Para Porro, excesivo, cuando urge la ampliación de la terminal de cruceros, y de hecho se ha decidido una medida provisional.
Un informe
Sin embargo, el alcalde considera que el Nouvel está todavía vivo y que buena parte de los vigueses verían con buenos ojos una transformación radical del centro. Pese a sus nulas competencias porturias, ha solicitado un informe que determine la viabilidad de desarrollar el proyecto, lo que supondría un varapalo a las tesis de la actual presidenta de la Autoridad Portuaria y posible contrincante en las elecciones municipales de 2011. El alcalde considera que se podría iniciar el programa urbanístico con un 60 por ciento de los gastos subvencionados y el resto mediante concesiones, incluyendo los servicios hoteleros. En su opinión, habría que volver a la idea original, que contemplaba la torre como hotel, una ‘playa de mareas’ y un barrio nuevo por la prolongación de la calle Concepción Arenal, que sería lo que entiende que querrían los vigueses, de ahí que se haya opuesto al Plan de Usos presentado por Porro. Para cargarse de razones, contará con un informe ‘a la carta’ de cómo viabilizar la fuerte inversión que sería necesaria para convertir lo que el estudio Peirao XXI calificó de ‘una idea’ en realidad. Por su parte, Corina Porro se mantiene en que estaríamos ante una fantasía inasumible, aunque asegura que no renuncia a buscar una relación más ‘afectuosa’ entre la ciudad y su puerto.