La Xunta ha decidido ‘reformular’ el proyecto para construir un túnel en Beiramar entre O Berbés y la calle Coruña tras recibir más de 40 alegaciones, la mayoría de la comunidad portuaria, muy reticente. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente aseguraron que se ha decidido estudiar el plan para buscar consenso.
La llegada de más 40 alegaciones durante el proceso de exposición al público del anteproyecto ha llevado al departamento de obras públicas de la Administración gallega a echar el freno para ‘repensar’ la actuación a desarrollar, muy interesante porque supondría finalizar la ronda anular de Vigo (que incluye la circunvalación, un tramo de la autopista y los túneles de Areal) en su práctica totalidad: sólo restaría un tramo sin vías de alta capacidad, entre Barreras y Bouzas, pendiente de una obra posterior. A la Consellería de Medio Ambiente y Territorio han llegado un total de 22 alegaciones presentadas por empresas del ámbito portuario y otras 20 de distintas asociaciones e instituciones, incluyendo la propia Autoridad Portuari, la Federación de Usuarios del Puerto o asociaciones vecinales como Outrovigo y Casco Vello. Todas estas entidades apuntan los problemas que se producirían para la actividad portuaria con la construcción del paso inferior, que convertiría Beiramar en una zona peatonal, pero afectaría a los muelles y a la actividad del puerto pesquero. Además, también se señalan otras alegaciones de los vecinos de la zona, preocupados por los efectos sobre el entorno. ‘Se trata de un proyecto muy importante, pero con estas reticencias es necesario reformular el proyecto desde el consenso más amplio posible, porque una prioridad es que no dañe en ningún caso a la actividad de los muelles pesqueros’, añadieron en la Consellería de Medio Ambiente. ‘Estamos ante una actuación compleja y muy relevante para cambiar la fachada marítima de la ciudad pero tiene que ser viable para que no hipoteque al puerto de Vigo, que es lo que se teme la comunidad portuaria con sus alegaciones’, aclaró este departamento. La Xunta ya dispone de un anteproyecto, presentado por la anterior responsable de las obras públicas, María José Caride, pero el aluvión de alegaciones ha obligado a dejar en suspenso la redacción del proyecto constructivo en tanto no haya un acuerdo básico con el Concello, la Autoridad Portuaria y los empresarios. Otro asunto que queda por solventar es la financiación de una obra que se iría como mínimo a 70 millones de euros por su gran complejidad.
Armadores y Federación de Usuarios, los más críticos con la propuesta
La Federación de Usuarios del Puerto de Vigo, como ya informó este diario, ha sido el colectivo que más ‘peros’ ha puesto a convertir Beiramar en un paseo marítimo: para este grupo, que es la principal voz de la comunidad portuaria, tal y como se ha planteado supondría poner en peligro la actividad en los muelles pesqueros. Esta misma impresión tiene la muy influyente Cooperativa de Armadores de Vigo, que ya puso muy mala cara en su día a la transformación de la vetusta factoría Casa Mar en un Auditorio, al temerse una auténtica invasión de los muelles y la lonja como lógica expansión del entorno del palacio de congresos. Los armadores han acabado por aceptar la presencia del Auditorio pero no están dispuestos a ceder un centímetro más en la zona, y así se lo han dicho a Corina Porro, quien ha tomado nota del mensaje y lo ha asumido como propio. La ex alcaldesa ha repetido en varias ocasiones que Vigo tiene en O Berbés el primer puerto del mundo para el consumo humano y uno de sus dos o tres pilares de la actividad económica, y con eso no se juega. El el mismo, o similar, discurso de la Federación de Usuarios del Puerto, que en sus alegaciones al proyecto de túnel en Beiramar advirtió de supuestas deficiencias que pueden suponer un ‘freno’ para el desarrollo portuario. La federación, compuesta por asociaciones representativas del sector portuario a nivel provincial que trabajan en los muelles vigueses y agrupan a cerca de 1.500 empresas, recordó que se prevé la peatonalización de la zona en superficie, por lo que el tráfico rodado quedaría soterrado y sin alternativa en superficie. Según afirmó su presidente, Gonzalo López, de haber un accidente en el nuevo vial se provocaría un colapso en una zona con gran densidad de tráfico, por la que pasan aproximadamente unos 17.000 vehículos al día. Asimismo, como ya informó este diario, Gonzalo López pidió una mayor ‘permeabilidad’ en el futuro túnel, manteniendo los accesos actuales y recordó que la actuación prevé el traslado del colector de Ría a la entrada del puerto pesquero, lo que podría provocar complicaciones en el tráfico en caso de avería, así como suponer problemas para el transporte de piezas especiales. Al respecto, destacó que no está previsto entre los muelles comercial y Bouzas, reduciendo operatividad en el puerto puesto que tampoco podrían entrar en el túnel los camiones de grandes dimensiones.
#1 Comentario de: celestino
era de esperar,estoy completamente seguro que hasta las proximas elecciones municipales se van a frenar todos los proyectos previstos para VIGO.
DIOS NOS COJA CONFESADOS.
DEPURADORA- PROYECTO NOUVEL- AMPLIACION AUTOPISTA- ETEA -TUNEL BEIRAMAR-ETC.
MENOS MAL QUE EL AUDITORIO DE CASA MAR SE COJIO A TIEMPO.