última actualización: 18:15
Cada vez más mujeres deciden congelar o vitrificar sus óvulos alrededor de los 30 años con el deseo de quedarse embarazadas una década después, pero sin sufrir el riesgo de que aparezcan alteraciones cromosómicas por la edad, según han informado algunas de las principales clínicas de infertilidad.

La congelación o vitrificación de ovocitos es 'un proceso de congelación ultrarrápida' que permite su conservación sin el daño que provocaba en los mismos la congelación clásica, según el director médico de la Clínica Quirón de Bilbao de Ginecología y Reproducción Asistida, Gorka Barrenetxea.
Esta definición, muy lejos de la del diccionario de la Real Academia, para el que vitrificar es 'Convertir en vidrio una sustancia', supone una solución para aquellas mujeres que desean preservar su fertilidad por causas oncológicas, genéticas o sociales, y que es posible en nuestro país gracias a la Ley de Reproducción Asistida de 2006.
En el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), un total de 1.636 mujeres optaron el pasado año por la vitrificación de ovocitos para preservar la fertilidad.
La vitrificación, según han explicado desde el IVI, implica la inmersión directa de los óvulos en nitrógeno líquido, cuya temperatura es de -196oC, previo tratamiento de los mismos con sustancias crio-protectoras.
De esta forma, las mujeres tendrán en un futuro la misma capacidad reproductiva que el día que decidieron crio-preservarlos, aun suponiendo que sea diez años después, sin riesgo de daño de sus óvulos provocado por el envejecimiento o tratamientos médicos agresivos.
El IVI dispone de un Plan para la Preservación de la Fertilidad en pacientes oncológicos con el apoyo de la Asociación Española contra el Cáncer y la compañía Merck Serono. Gracias a ello, el año pasado 47 mujeres y 33 hombres a los que se les había diagnosticado un cáncer han podido preservar gratuitamente sus óvulos y semen para poder ser madres y padres una vez superada la enfermedad.