Martes 16 de marzo de 2010
última actualización: 16:13
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23 grados de máxima, una humedad relativa en el aire que alcanzó un 94 por ciento: unas condiciones más propias del trópico que de Vigo para un 1 de julio insólito y con las playas vacías.

El verano con mayúscula se inicia en julio, pero el termómetro y el calendario parecen mantener una pelea que de momento gana el primero. El 1 de julio de 2’ presentó una imagen muy poco usual en las playas de la Ría, prácticamente desiertas desde Vigo hasta Baiona, como se pudo comprobar a mediodía en Samil o en O Vao, dos de los arenales que en condiciones normales estarían abarrotados. Ayer no fue así: los 23 grados que se alcanzaban a las cuatro de la tarde no fueron suficientes para animar a los veraneantes y vigueses de vacaciones para darse un chapuzón. Y eso que la humedad del aire marcó un techo difícilmente soportable: según el observatorio meteorológico de Peinador se colocó en el 94 por ciento, que es un límite más propio del Caribe que del Atlántico. El mar, en cambio, registraba unos más que aceptables 19 grados entre Samil y Patos, y 16 en las frías aguas de Cíes. En cuanto a las previsiones, Meteogalicia cree que no mejorarán en los próximos días, en los que en el cielo continuarán predominando las nubes, con temperaturas estabilizadas entre 20 y 24 grados. El domingo podría entrar un anticiclón.