Lunes 15 de marzo de 2010
última actualización: 12:32
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La situación de absoluto abandono en que se encuentra el entorno del Concello quedó ayer en evidencia con un incendio muy llamativo que se declaró en un edificio vecino a la Panificadora. Los Bomberos tuvieron que actuar desde la Plaza del Rey por las obras en la calle Santiago, lo que complicó la extinción, que duró una hora y media. El alcalde pudo ver lo que ocurría y tomó nota la solución de Moneo.

El entorno del Concello, incluyendo la plaza del Rey, se ha convertido en una enorme ruina que amenaza con ‘comerse’ al edificio municipal. Ayer poco faltó al declararse un fuego en la tercera planta de un inmueble abandonado en la calle Santiago, vecino de la plaza y la Panificadora, cerrada hace más de treinta años y declarada en el PGOM en vigor desde agosto como un monumento urbano a conservar, al menos los silos, por fijar el ‘perfil de la ciudad’. El monumento estuvo en peligro, como también el consistorio, porque el fuego declarado se comió la tercera planta y el tejado de la casa y obligó a los Bomberos a trabajar desde las siete hasta las ocho y media con enormes dificultades: el cierre de la Rúa Santiago por obras de humanización obligó al cuerpo municipal a emplearse a fondo desde la Plaza del Rey, puesto avanzada desde el que atacaron el incendio, que lograron dominar sobre las ocho, evitando así que se propagase a los edificios vecinos. Según señalaron a este diario fuentes de Bomberos, hubo que trabajar a destajo para apagar el incendio, que se propagó con rapidez al tratarse de una casa abandonada con vigas de madera. Sin embargo, se pudo evitar que las llamas alcanzaran a otras edificaciones próximas, como las casas de la Rúa Santiago o la propia Panificadora, que ha sufrido numerosos incendios a lo largo de los 30 años que lleva cerrada. Abel Caballero fue testigo de lo ocurrido, y bajó hasta la plaza del Rey para observar lo que estaba pasando tan cerca de su despacho. Coincide este nuevo incidente, que se saldó finalmente con daños materiales y más ruina para el entorno del consistorio, con la reciente presentación en sociedad del ‘guión’ que el arquitecto Rafael Moneo presentó a Caballero y que contempla la demolición de la torre del Concello y parte de la Panificadora para dignificar el entorno del Castro.