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Una vez cerrado el proceso concursal, en el club reconocen que hubo momentos en los que se temió por su viabilidad. ‘Ingresábamos ocho millones al año y debíamos 84’, explica. Pero luego se ahorraron unos 15 millones con las salidas de Lequi, Canobbio y compañía. Se alcanzó un acuerdo con Caixanova, Concello y Hacienda. Y el ‘muerto’ resucitó.
‘El Celta estaba muerto. No como sentimiento, pero sí como club, empresa o SAD. Ingresas ocho millones de euros al año y debes 84. No las tenía todas conmigo para resucitarlo’, admitía ayer el director general del Celta, Antonio Chaves. ‘No lo digo yo. Los administradores aseguran que llevaba muerto desde 2002. Luego bajó de Liga de Campeones a Segunda con 70 millones de deuda. Se retrasó el anuncio de la muerte’, añadió el de O Grove. Pero el muerto, finalmente, sí ha resucitado. Ayer, Chaves agradeció el apoyo vital de Caixanova, el Concello, Citroën, Umbro y los trabajadores del club vigués. Además, razonó el porqué se estableció una quita de un 85% como una de las tres posibilidades de cobro para los acreedores. ‘El Celta es una empresa de especial trascendencia. No sólo engloba un aspecto económico, sino también uno social y cultural importante. Así lo ha entendido el juez’, dijo. Asimismo, Antonio Chaves destacó que los tres acreedores más importantes —Caixanova, Hacienda y el propio Carlos Mouriño— estaban de acuerdo con el convenio, cuestión que le llena de ‘satisfacción’. Además, matizó que ‘no ofrecemos una quita del 85%, sino un marco en el que el Celta es viable’. Así, hay tres opciones a elegir por los acreedores. Una de ellas es la capitalización. En este sentido, Chaves resaltó que ‘hace un año, una acción del Celta valía -84 millones de euros. Hoy en día, ya vale un peso’. El director general del club compareció ayer en la sede de Praza de España junto a los responsables de márketing y comunicación —Marián Mouriño—, seguridad e instalaciones —Manuel Mariño— y administración y finanzas, María José Herbón. Esta última señaló que la previsión es que la mayor parte de los acreedores minoritarios opten por la opción de una quita del 85%, aunque destacó que tanto la posibilidad de capitalizar la deuda como la de optar por un préstamo participativo son más beneficiosas para el club. Por lo tanto, si la realidad cambia la previsión del Celta, el resultado económico siempre será más beneficioso para la entidad olívica.