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El Celta concluyó ayer el proceso concursal en el que ha estado inmerso un año y una semana con la aprobación de su propuesta de convenio de acreedores en el Juzgado de lo Mercantil Número 1 de Pontevedra. Para ello contó con un voto favorable del 52%, representado casi en su totalidad por Caixanova. Hacienda se abstuvo y los pequeños acreedores —un 17% del total— se opusieron al convenio, además de mostrar su contrariedad por las condiciones acordadas.
El Celta culminó ayer con éxito el proceso concursal que inició voluntariamente hace poco más de un año. El último paso por dar era la aprobación de la propuesta de convenio elaborada por el club, que salió adelante con un 52% de los votos, aportación casi en su totalidad de Caixanova. Hacienda, por su parte, se abstuvo. Suficiente, en todo caso, para validar un texto que garantiza la viabilidad futura de la entidad, siempre y cuando cumpla con el calendario de pagos. La aprobación del convenio era un final anunciado desde que el Celta alcanzó un acuerdo con Caixanova —en el mes de enero—, y con Hacienda, en abril. Con el beneplácito de sus dos principales acreedores, la junta de acreedores sería un trámite. Así fue. Comenzó a las diez de la mañana, con treinta minutos de retraso sobre el horario previsto, y ya había finalizado a las 11:30. Los pequeños acreedores mostraron su malestar por unas condiciones poco ventajosas para ellos —una quita del 85% es la mejor de las opciones— y algunos no dudaron en increpar a los responsables del club. En cualquier caso, el 17% que sumaban era insuficiente a todas luces para plantar batalla a los grandes acreedores.
Resultado
El resultado es el ya conocido. El proceso concursal le ha valido al Celta para reducir su deuda en unos 30 millones de euros, 20 de ellos con Caixanova y Hacienda, y ahora deberá hacer frente a 28 millones en un plazo de once años. Entonces, el club no deberá nada. Esto en el peor de los escenarios posibles, ya que la cosa cambiaría con un ascenso a Primera de por medio o en el caso de que un buen número de acreedores opte por capitalizar la deuda, supuesto que es poco probable. El calendario de pagos será relativamente cómodo durante los primeros siete años, en los que el Celta tendrá que abonar entre 1,1 y 1,5 millones de euros por curso, para pagar 17,5 en las siguientes tres temporadas. A priori, la parte más difícil del plan de viabilidad elaborado por la entidad será ser competitivos con un presupuesto que irá de los 8 a los 11 millones de aquí a la campaña 2018/19.