última actualización: 21:18
Un año y una semana después de acogerse voluntariamente a la Ley Concursal, el Celta finaliza un proceso tras el cual habrá reducido su deuda en 30 millones de euros. El club vigués dejará de pagar 11,8 millones a Hacienda, 8 a Caixanova y 10,6 al resto de sus acreedores. A partir de ahora, ya sólo queda cumplir escrupulosamente con el calendario de pagos para, en un plazo de once años, reducir a cero la deuda de la entidad olívica, que ahora es de 28 millones.
La junta de acreedores que esta mañana se celebra en el Juzgado de lo Mercantil Número 1 de Pontevedra será el punto y final al proceso concursal del Celta, iniciado el 23 de junio de 2008 y tras el cual el club vigués habrá reducido su deuda en 30 millones de euros. La entidad presidida por Carlos Mouriño y los acreedores están convocados a las 9:30 horas para una junta que estará presidida por el juez José María Blanco Saralegui. La entrada de personas ajenas al proceso estará prohibida. El club expondrá el convenio que hace varias semanas presentó ante el juez y los acreedores tendrán voz y voto. Sin embargo, la aprobación del texto está ya asegurada por los acuerdos a los que el Celta llegó a principios de año con sus dos principales acreedores, Hacienda y Caixanova. Aquellas otras personas físicas o jurídicas a las que el club les debe dinero, tendrán que conformarse con unas condiciones muy beneficiosas para el equipo de fútbol. Y es que la quita será de un 85% para los acreedores ordinarios, que son la gran mayoría. Esto es, el Celta sólo tendrá que pagar 15.000 de cada 100.000 euros que debe. Es la única salida, según han podido comprobar los administradores concursales, para la supervivencia de la entidad. Si todo transcurre según lo previsto y el convenio sale adelante, la quita total será de 30,5 millones de euros. El principal acreedor era la Agencia Tributaria, a la que se le debían 33 millones, cifra que se verá reducida en 11,8 millones. En cuanto a Caixanova, la cuantía pasa de los 20,3 de antes del proceso concursal a los 12,3 que resultan de la deuda. Por lo demás, el club se ahorrará 10,6 de los 12,7 millones adeudados con el resto de los acreedores. Este panorama es, además, el más negativo de cuantos podrían producirse, puesto que cada acreedor tendrá que decidirse por tres soluciones y una de ellas es la capitalización de la deuda en la ampliación de capital que el club llevará a cabo próximamente. En cualquier caso, los administradores concursales dejarán de controlar cada movimiento económico del club y lo único que tendrá que hacer el Celta de ahora en adelante es cumplir escrupulosamente con el calendario de pagos que se aprobará esta misma mañana. Si es así, la deuda habrá desaparecido en un plazo de once años. Temporadas éstas, eso sí, en las que habrá que apretarse el cinturón.