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El alcalde se mostró ayer exultante tras el acuerdo alcanzado en Madrid entre el presidente de la Xunta y el ministro de Fomento para acelerar la llegad de la alta velocidad entre Vigo y Madrid por Cerdedo. Caballero se deshizo en elogios hacia Blanco y olvidó mencionar a Feijóo.

‘Hoy es el día más feliz para mí desde que soy alcalde porque se acaba de hacer realidad un compromiso que adquirí personalmente y que esta ciudad demandaba a gritos’, aseguró ayer Abel Caballero tras la botadura del galeón ‘Coruxo’ en el puerto de Canido. La razón, aclaró el regidor, fue el acuerdo al que llegaron ayer el ministro de Fomento, José Blanco y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo para acelerar la llegada del AVE a Galicia, una de las grandes promesas del alcalde socialista. ‘En Vigo teníamos el gran reto del AVE Vigo-Ourense por Cerdedo y hace dos años yo puse mi candidatura en juego para conseguir que se hiciese realidad’, sostuvo. El acuerdo, que consiste en que tras la declaración de impacto ambiental, que ‘concluirá en uno o dos meses’, se procederá a la contratación del proyecto y la obra simultáneamente. ‘Esto significa que una empresa hará el proyecto y la obra con garantía de financiación y con recursos’, manifestó el alcalde, que aseguró que ‘acabamos de adelantar un año en la tramitación’. El alcalde no quiso adelantar la cifra a la que se va a elevar la obra pero avanzó que ‘la obra es de tal magnitud que su coste supera todo lo imaginable’. El regidor desgranó otros acuerdos vitales para la ciudad de Vigo que concretó ayer Blanco ante Feijóo —aunque Caballero no mencionó en ningún momento al presidente gallego — como la nueva estación, el cambio de trazado de la salida sur y los nuevos tiempos del AVE Vigo-Madrid por Cerdedo, que tardará ‘menos de tres horas, a una velocidad de 350 kilómetros por hora’, subrayó. Por otra parte, señaló los acuerdos sobre la nueva terminal del aeropuerto, la ampliación de Rande, las autovías Vigo-Pontevedra y Vigo-Porriño, lo que significa ‘que los sueños históricos de la ciudad tienen todo el aval político, toda la financiación y sólo dependen del tiempo que técnicamente se tarde en hacerlo’. ‘Todo está en marcha y a la máxima velocidad’, concluyó.