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El jefe de obra del puente de Rande, José Ramón Álvarez Arnau, uno de los tres ingenieros que trabajaron hace 30 años en su construcción, se mostró en total desacuerdo con el proyecto presentado hace dos años por la Xunta para ampliar el viaducto y mostró sus dudas sobre la capacidad de los pilares para un esfuerzo extra para soportar dos carriles más. Según reconoció en una entrevista realizada en Radio Vigo, nadie hasta el momento se ha dirigido a él para conocer de primera mano su opinión. En todo caso, es partidario de construir otro puente al lado del actual antes que ampliarlo.

El ingeniero Álvarez Arnau, que todavía hoy en día está en activo, considera que el proyecto presentado por el entonces presidente gallego Emilio Pérez Touriño en septiembre de 2007 no ha sido sometido a comprobaciones técnicas para confirmar su viabilidad. Está seguro, y así lo dijo, que los cimientos están en condiciones de soportar un peso extra pero no está tan convencido de que los pilares puedan aguantar los tirantes que se colocarían para ampliar el viaducto con dos carriles, uno por cada sentido. Es más, advirtió de que se trata de columnas huecas ideadas para las características del enlace pero en absoluto para una propuesta como la anunciada como ‘solución definitiva’ por la anterior Xunta y que el actual Gobierno gallego ha colocado en la ‘nevera’ a la espera de que haya financiación por parte de Fomento. Según José Ramón Álvarez Arnau, no hay garantías, porque tampoco existen cálculos, de que la instalación de los tirantes pueda ser soportada por la actual estructura. El ingeniero recordó además que el puente de Rande no es una obra cualquiera sino de una actuación que mereció premios internacionales por su diseño y sus soluciones entonces innovadoras para un viaducto colgante. En su opinión, la única solución para ampliar la capacidad del puente pasa por construir otro al lado, lo que, en su opinión, sería relativamente sencillo. Además, advierte de que así estaría resuelto el problema de los enlaces, al existir ya una autopista y la vía del Morrazo, pudiendo quedar una conexión para viajar hacia Pontevedra y el norte de Galicia y la otra para los tráficos internos entre las dos orillas de la Ría de Vigo. En definitiva, no es en absoluto partidario del proyecto esbozado, lo que probablemente tendrá consecuencias ya que a las dificultades financieras (queda por aclarar cómo se pagarían los al menos 400 millones de la obra) habrá que añadir ahora las técnicas expresadas por uno de los autores del puente. E l Ministerio de Medio Ambiente dio vía libre ambiental a la ampliación al considerar que la propuesta que se encuentra encima de la mesa no afectaría en absoluto al entorno de la ensenada de San Simón, incluida en la Red Natura y por tanto, objeto de protección específica. En cambio, la construcción de otro puente vecino sí exigiría el inicio de un largo proceso de sometimiento a la declaración de impacto ambiental antes de iniciar cualquier obra.