Martes 22 de mayo de 2012
última actualización: 12:20
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La última semana de abril ha sido una de las más complicadas del año al coincidir ayer por las calles protestas del metal en varias zonas (el centro, Travesas y Teis, anuncio de un paro generalizado), la huelga de la basura y las obras viarias, haciendo imposible la circulación. El propio alcalde tuvo que irse andando hasta un acto del Desafío Atlántico ante la imposibilidad de subirse al coche oficial.

Fue una imagen que definió el día y un buen resumen del caos que se extendió por todo el centro urbano: el alcalde, con toda su comitiva, saliendo a pie del consistorio para dirigirse hacia el muelle de Trasatlánticos, donde tenía que inaugurar el ’village’ del Desafío Atlántico de Grandes Veleros. Abel Caballero se encontró con cientos de trabajadores del metal, en plena protesta por el convenio colectivo, que en ese momento se manifestaban ante la puerta del consistorio. Imposible sacar los coches oficiales. Claro que poco después, el propio Caballero se encontró en el otro lado, en el puerto, a otra manifestación, ésta de operarios de la recogida de la basura, aunque pudo iniciar y finalizar el acto sin mayores problemas, salvo pitidos de fondo.
En cambio, miles de vigueses tiraron ayer la toalla ante la imposibilidad manifiesta de circular. No era fácil hacerlo a pie, mucho menos en cualquier transporte público o privado, al añadirse a las protestas varias las mil toneladas de basura que ya desbordan los contenedores. Por la mañana, casi de forma simultánea, una manifestación del naval se puso en marcha desde Vulcano, bajando por la calle Sanjurjo Badía, que durante la mañana quedó inutilizada. A la misma hora, otra concentración en torno al Concello, mientras en las calles Coruña y Beiramar, afectadas por las obras de humanización, se quedaban definitivamente peatonales tras la quema de ruedas por parte de otro grupo del mismo sector de los astilleros. En definitiva, miles de trabajadores del naval tomaron por sorpresa las calles de Vigo para protestar contra la patronal en la negociación del convenio colectivo del sector metalúrgico y como preámbulo a dos jornadas de huelga previstas la próxima semana.