Martes 22 de mayo de 2012
última actualización: 12:20
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A la décima fue la vencida y el vigués Elías Domínguez logró ayer su primera victoria en la Media Maratón Vig-Bay que, como se esperaba, batió su récord de participación pero no consiguió alcanzar la cifra de los 3.000 atletas. Aun así, cerca de 2.800 aficionados completaron el recorrido. El ganador apostó por una táctica defensiva y se impuso por delante del portugués Manuel Valente. En féminas, la falta de favoritas la cubrió la ovetense Esther Álvarez con su triunfo.

A Elías Domínguez todos le consideran uno de los suyos: los atletas de elite, porque están acostumbrados a tenerlo entre ellos, siguiendo su ritmo; y los populares, porque tienen la costumbre de verle delante de ellos, marcando el ritmo. Por eso, la alegría de la victoria ayer del vigués en la Media Maratón Vig-Bay, al décimo intento y apenas una semana después de ser padre, fue compartida por todos y cada uno de los 2.791 corredores que cruzaron la línea de meta. No se llegó a los tres millares, pero se batieron todos los récords y la organización estuvo a la altura. Para el siguiente estirón, habrá que solventar las estrecheces de la llegada en Baiona. El paseo de Samil acogió una multitudinaria y espléndida salida. Centenares de atletas obligaron a una partida masiva en la que los atletas con mejor marca partían en el grupo principal. Desde los primeros metros, el trío protagonista tomó el mando. Elías Domínguez aguantaba el ritmo marcado por el porriñés Santiago López y el portugués Manuel Valente. Este último, de hecho, fue el que apostó por tirar desde el principio, ya que el vigués prefirió mostrarse apocado al no estar en pefectas condiciones físicas y sentir un viento racheado que dificultaba el avance. En el kilómetro 9, el luso se escapó unos metros, pero el trío volvió a juntarse y no fue hasta los últimos 1.000 metros cuando Elías se fue en solitario hasta la meta. Su marca, discreta (1:07.22). En categoría femenina, sin favoritas a priori, resultó vencedora la ovetense Esther Álvarez (1:18.10). Deirdre Mcdermot, de Oleiros, fue segunda y el podio lo completó Raquel Suárez Pedrosa, hija de la veterana campeona gallega Esther Pedrosa, también presenta en la prueba y que terminó décimo segunda. Por detrás, más de 2.700 atletas que plantaron cara a las rachas de viento y completaron la edición más populosa de la Vig-Bay. ‘¿Quién ganó?’, preguntaban al llegar. ‘Elías’, se le informaba. ‘Bien. Uno de los nuestros’.