Son demasiadas las incongruencias que estamos soportando, no tenemos para pan y compramos estampitas.

Ocúpate de la Ciudad
Vamos por un camino ancho pero cuesta abajo. La inercia es difícil de romper, nadie quiere renunciar a sus pequeños privilegios y mucho menos arrimar el hombro para hacer las cosas más amables. Mientras unos exhiben su talante otros andan buscando enfrentamientos rentables. La ciudadanía se debate entre Pinto y Valdemoro sin saber que caerá irremediablemente en el charco de la Historia.
Tenemos una oportunidad de variar el rumbo de nuestra pequeña historia ciudadana, podemos convertirnos en seres humanos inteligentes de la noche a la mañana: podemos hacer mucho más de lo que nadie había soñado y podemos hacerlo ahora.
¿Por qué no damos un paso decidido en la buena dirección?
1. Por miedo al caos y la desorganización sociales: si tocamos la propiedad privada de unos -se piensa- podríamos tocar la de todos los demás y esto nos paraliza. Quién no tiene una casa de fin de semana vacía, o una propiedad en la aldea sin explotar o unas cuantas fincas sin limpiar, o un pisito heredado que no podemos arreglar pero que quizás algún día podamos rehabilitar... Esos miedos guardan la viña del ESPECULADOR que poco a poco se va haciendo con todo lo que compra para revendernoslo pintado de blanco y oro, pero nos cobra un precio que casi nadie puede pagar.
2. Porque no creemos en eso que algunos denominan 'lo colectivo' y otros 'lo público'. Basta con plantar una papelera para que a alguien se le ocurra darle una patada o quemarla para ver como arde lo que es do todos y de ninguno.
Es posible que hayamos abandonado el celo por las normas cívicas básicas, pero tampoco hemos denunciado a quienes estando encargados de 'vigilar y castigar' no realizan su función con el mimo y esmero que deberían: me refiero a esa policía de barrio que todos han reivindicado pero que NADIE ha puesto a funcionar de verdad. Y como nadie vigila lo que es de TODOS nos refugianos en nuestra privacidad para estar a salvo de la Historia.
3. No queremos darnos cuenta que estamos dentro de la única historia que existe, la que construimos en el presente y entre todos. No parece que seamos conscientes de que el rumbo lo marcamos nosotros mismos y NADIE más que nosotros. Salimos de casa y permitimos al motorista transitar por nuestras aceras sin rubor, casi lo comprendemos, con lo mal que está últimamente el tráfico, con todas las calles levantadas... el motorista de 900 cc tiene que sortear peatones porque el 'pobrecito' no puede gastarse -como todo el mundo- su euro para aparcar en la zona vigilada. Somos imbéciles.
4. Observamos con preocupación las noticias económicas y los precios de la vivienda -ya han conseguido hacer subir los alquileres hasta los 1000 euros mensuales- y todos señalando a la Bolsa o a las Inmobiliarias... como si fueran temas de nuestra incumbencia (todos queremos ser 'como los ricos') pero NADIE señala a las innumerables viviendas VACÍAS, pisos sin estrenar en el centro de Vigo -y además de propiedad municipal en la Calle República Argentína- chalets fantásticos tapiados cual si fuesen chabolas insalubres en el corazón de la Plaza de España... y un sin fin de casas con finca en venta en las páginas de las inmobiliarias on-line cuyos humildes precios rebasan siempre los CIEN MILLONES de pesetas. ¿Crisis, dónde está la crisis?
5. Y seguimos tirando del carro de esta triste Historia de mentiras y especuladores, que jugando con las libertades públicas se atrincheran en los gobiernos municipales, diputaciones provinciales, parlamentos autonómicos... para repertirnos una y otra vez la misma cantinela: somos pobres, no tenemos un duro, pero todo lo que tenemos se lo vamos a dar los Bancos para que nos den créditos más baratos y poder reactivar 'nuestra' maltrecha economía. Fantástica receta para vivir del cuento!
¿Por qué no empezamos por limpiar la finca, ocupar la vivienda y abrir las ventanas de los barrios a la VIDA y a GENTE que somos quiénes de verdad podemos cambiar el rumbo de esta Historia? Si queremos, podemos.
El juez de nuestras vidas es la RAZÓN, y poco más podrá dictar cualquier otro juez digno de tal nombre, cuando nos sentemos ante el Tribunal de la Historia para ser juzgados por habernos cansado de tantas mentiras y haber corregido el rumbo tomando una Buena Dirección.
Adelante, Ciudadanos,
PODEMOS RECONQUISTAR de verdad nuestra Ciudad...
Para VIVIRLA entre TODOS!
Si te gusta la idea podemos empezar a 'ocuparnos' de la Ciudad...