Viernes 12 de marzo de 2010
última actualización: 08:11
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La falta de calado y adecuación de los muelles se cobró ayer varias ’víctimas’ y obligó a buques a fondear en las Cíes a la espera de espacio para operar en Vigo, confirmando una vez más que el puerto necesita ampliar sus instalaciones para continuar siendo operativo. Vasco Gallega de Consignaciones advirtió de que Guixar, con tres barcos operando, no da para más.
El ’MV Atlantic Express’ fue ayer la última ’víctima’ de los históricos problemas de falta de espacio y calado en el puerto, sin solucionar pese a la sucesión de planes lanzados durante la última década en gran parte por el reiterado bloqueo municipal. La saturación de Guixar, donde por la mañana había tres barcos operando, y la bien conocida falta de condiciones de Areal, sin capacidad para poder recibir barcos con calados superiores a nueve metros, dejó en evidencia al puerto vigués, como viene anunciando desde hace años de forma unánime la comunidad portuaria. A consecuencia, el buque, un carguero de casi 200 metros, tuvo que estar fondeado en las proximidades de las Cíes durante el día 6 y buena parte de la jornada de ayer. A última hora de la tarde, el Puerto consiguió hacer sitio para que llegara a puerto el ’Atlantic’, aunque las operaciones de carga y descarga no las podrá iniciar ya hasta hoy mismo, con el consiguiente perjuicio.
La realidad es que el puerto sólo puede admitir de forma simultánea dos grandes mercantes con calado superior a nueve metros, y ayer en Guixar estaba el ’Altair’, de 166 metros, descargando granito de la India, y el ’Star Geiranger’, de 201 metros, con bobinas de Brasil. Ambos tienen un calado de unos once metros, por lo que no podían ser enviados ni al muelle de Comercio ni al Transversal, de menor capacidad. El ’Atlantic Express’ tuvo que esperar en total 70 horas, lo que a la naviera le supone un coste económico añadido por la paralización del buque: 29.000 euros diarios.
Barcos mayores
Según indicó Juan Martínez, director de Vasco Gallega y presiente de la asociación de usuarios portuarios Logidigal, que era también el agente de los tres buques implicados, ’esta situación demuestra la tendencia del sector a operar con barcos cada vez mayores, lo que supone la necesidad de que los puertos adecuen sus infraestructuras a esta realidad. El puerto de Vigo no puede quedarse atrás y debe adaptar sus terminales de forma urgente para acoger estos barcos, ya que corremos un riesgo creciente de perder tráficos’, señaló. Vasco Gallega factura anualmente 38 millones de euros y cuenta con 47 trabajadores.