Martes 22 de mayo de 2012
última actualización: 11:27
última actualización: 11:27
Última hora:
Francisco Vallejo Pons (Es Castell, Menorca, 1982), uno de los más talentosos ajedrecistas españoles de todos los tiempos, regresó el pasado fin de semana a Vigo para jugar varias partidas simultáneas organizadas por la Escuela Kasparov-Marcote (Cemar), donde comenzó a formarse en este deporte a los once años de edad. Gran Maestro Internacional, Vallejo ha representado a España en cuatro olimpiadas de ajedrez, se ha situado entre los veinte mejores del mundo y en 2006 venció al número uno, Vaselin Topalov, en el Torneo de Linares. Antes de irse respondió a este cuestionario por correo electrónico.
—Creo que llegó a Vigo con once años, ¿cuál es su primer recuerdo de la ciudad y cómo ve ahora aquellos primeros tiempos?
—Cuando llegué a Vigo para ingresar en la Escuela Internacional Kasparov-Marcote venía con mucha ilusión, debo reconocer que fue un esfuerzo muy duro separarme de mi familia tan joven, pero creo que los años venideros han demostrado que valió la pena.
—Ha participado en cuatro olimpiadas de ajedrez, ¿con cuál se queda?
—Sin duda, con la última. Fue mi mejor resultado individual, ya que gané una medalla, empatamos con Rusia en la última ronda y nos quedamos tan sólo a medio punto de haber hecho historia con la mejor plaza de España en una Olimpiada.
—Fue el primer español en ganar al número uno del mundo, Topalov, ¿qué sintió entonces y qué supuso esa victoria para su carrera?
—Sólo puedo decir que fue un boom mediático, pero aparte de eso, lo considero una gran partida de entre las mil que he jugado como profesional.
—¿Cuál ha sido la partida más complicada de su vida?
—Es muy difícil mencionar una sola partida, porque cada una es un mundo y todas suelen ser realmente complicadas . Como anécdota podría mencionar la liga gallega jugando con el Marcote, los viajes desde Mondariz a Lugo o pueblos lejanos. Con mi tendencia a marearme, conseguía que las partidas fuesen más duras que de costumbre.
—En una entrevista dijo que, de ser una pieza de ajedrez, le gustaría ser el rey negro, ¿por qué?
—He dicho tantas cosas... muchas ni me acuerdo, muchas no las entiendo. No soy de los que se obcecan con una postura... Y, de hecho, no me gusta demasiado discutir, así que si quieres, a ti te digo el rey blanco... y todos contentos.