Viernes 12 de marzo de 2010
última actualización: 20:59
última actualización: 20:59
Última hora:
La ‘normalidad’ en el aeropuerto de Barajas tras la sustitución de bajas de los controladores aéreos no ha puesto punto y final a los problemas entre las conexiones desde Vigo. La supuesta huelga encubierta de Iberia se mantiene y ayer los retrasos, también por causa de la niebla, eran de unos 45 minutos. La compañía ya reconoce que empiezan a descender los usuarios.
Casi un mes después de la supuesta huelga de celo de los pilotos de Iberia, la compañía comienza a detectar las primeras consecuencias, el descenso de usuarios. Así lo confirmaron fuentes de dicha compañía quienes aseguraron que los vuelos entre Vigo y Madrid no habían sido cancelados aunque algunos sufrieron retrasos de unos 45 minutos. En total, en toda España, Iberia tenía previstas diez cancelaciones ayer. Esta situación se vio recrudecida durante el fin de semana a consecuencia de la baja en masa de los controladores aéreos de Barajas, lo que obligó a dejar de funcionar en dos pistas causando retrasos de más de dos horas y la desesperación de los usuarios. Ayer, finalmente la situación estaba totalmente normalizada en ese sentido, según fuentes de Aena, así como de la propia Iberia y de Air Europa. Sin embargo, los problemas continúan y no sólo por la situación referente a Iberia. Desde Aena se confirmaba que la niebla está provocando dificultades aunque durante toda la mañana no hubo cancelaciones ni desvíos en Peinador y otros aeropuertos gallegos. Con este panorama, no es de extrañar que los ‘viajeros pierdan confianza’, comentaban desde Iberia, que, a pesar de no tener datos estadísticos, confirma esa tendencia a la baja. Los pasajeros que el domingo aterrizaban en Peinador tras haber pasado por Barajas describían lo ocurrido el fin de semana como de auténtico caos. De hecho, todos estos obstáculos están provocando que las ventajas del avión sobre otros medios de transporte, respecto al tiempo del trayecto, sean inexistentes. Esta situación está siendo aprovechadas por los medios terrestres que ya, de cara a los desplazamientos navideños pusieron en marcha nuevas campañas de descuentos y tarifas económicas.