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El sector naval vigués tiene dificultades por la falta de financiación. Y es que el presidente del Cluster de Naval (Aclunaga), José Domínguez, advirtió ayer de las ‘dos amenazas financieras’ que tienen y que pasan por la difícil situación para asegurar el pago de la obra en marcha así como la financiación de contratos de los armadores para el futuro. Además, avisó de que la crisis les puede pasar factura de cara a la contratación de nuevos pedidos ya que ‘no hay expectativas de nuevos contratos’. Aún así, se mostró optimista porque la cartera de pedidos actual ofrecerá carga de trabajo hasta 2014.
Hay pedidos, pero no financiación. El presidente del Clúster Naval de Galicia (Aclunaga), José Domínguez, señaló ayer tras un encuentro con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, que la situación actual que atraviesa el sector es ‘difícil’, sobre todo, por la falta de financiación para hacer frente a la actual carga de trabajo, pero también a los futuros contratos que puedan firmar los armadores. Domínguez recordó que en estos momentos el sector cuenta con una actividad ‘notable’, fruto de los contratos que entraron en vigor en los años 2006 y 2007, por lo que matizó que cuentan con una importante cartera de pedidos para los próximos años que, dependiendo de los astilleros, irá de 2- a 2014: ‘Unos tienen hasta 2- y otros hasta 2014’, informó, pero aún así consideró que ‘no podemos echar las campanas al vuelo’. Según explicó, las dificultades llegan con la financiación, incluso, hasta el punto de poner en peligro algún encargo. ‘En estos momentos se están consolidando todos pero podría llegar a suceder que algún armador se quedara con financiación reducida y tuviera dificultades’, subrayó, al tiempo que matizó que no debería ser la tónica habitual: ‘En general los contratos son de suficiente importancia como para que la financiación esté razonablemente bien asegurada, pero evidentemente es una amenaza’, consideró. Y es que según especificó, ésta es una de las ‘dos amenazas financieras’ que tiene el sector actualmente ya que ‘también necesitan financiación porque hay una parte muy importante de los cobros que se realiza en la entrega de los buques y la obra en curso hay que financiarla, la industria auxiliar tienen que ir recibiendo sus cobros periódicamente y ahí es donde hay dificultades’, explicó. Mientras, la segunda ‘amenaza’ llega con la financiación de contratos de los armadores para el futuro. En este sentido, Domínguez informó que la crisis les puede pasar factura y afectar a la hora de lograr nuevos contratos. ‘No estamos al ritmo que teníamos y ahora no tenemos asegurada la entrada en vigor de nuevas construcciones’, dijo, no ofreciendo además una buena perspectiva de cara al futuro ya que ‘no hay expectativas de nuevos contratos’. Sin embargo, se mostró positivo por la cartera de pedidos y la actual carga de trabajo, cuestión que, como detalló, asegura por ahora y hasta 2’ el ‘pleno empleo’. ‘En estos momentos todos los astilleros tienen trabajo y con la cartera actual todavía vamos a durar unos años’, valoró. Sin embargo, la preocupación del naval vigués pasa ahora por garantizarlo ‘en el futuro’. Con todo, la solución a la situación que atraviesa el sector pasa por sistemas de garantías y financiación que, según dijo Domínguez, ‘es difícil poner en marcha en estas circunstancias’.