última actualización: 14:58
Hasta 30 colectivos distintos se movilizaron ayer en Vigo bajo una premisa común: su máximo rechazo y oposición al Plan Vigo Íntegra, potenciado por la Consellería de Política Territorial. Bajo el lema ’O asfalto non é progreso’ dijeron claramente ’no’.
Un millar de personas se manifestaron ayer al mediodía por las calles de la ciudad para exigir la ’retirada inmediata’ del Plan Vigo Íntegra, que potencia la Consellería de Política Territorial, y al que acusaron de pretender ’asfaltar más de siete millones de metros cuadrados’ del paisaje gallego.
Según recogía el manifiesto que leyó el portavoz de los colectivos, Xosé Reigosa, al final de la concentración, el planeamiento de la Xunta ’terminaría para siempre con la vida en el rural gallego’ al ’romper su conexión con la tierra, expropiar casas, montes y tierras en nombre de un progreso que no es tal’.
La manifestación, secundada por hasta 30 colectivos afectados por la construcción de diversas infraestructuras y entre los que se encontraba el colectivo A Ría Non se Vende, afectados de la Ronda Vigo-Lavadores, de la EDAR viguesa o Salvemos Monteferro, entre muchos otros, partió a las 12.00 horas de la plaza de España para dirigirse después hacia Gran Vía y bajar hacia la Porta do Sol. Bajo el lema ’El asfalto no es progreso’, los manifestantes hicieron el recorrido entonando cánticos en contra de la Consellería y la Xunta. Además, el acto estuvo encabezado por un autobús de madera en reivindicación del transporte público, que consideran ’olvidado’ por el Plan Vigo Íntegra. ’Es un plan basado en un modelo obsoleto de transporte que estimula la utilización del vehículo privado, generando aún más contaminación e incrementando el consumo de petróleo’, señalaron desde la organización. Los convocantes acusaron al proyecto que prevé desarrollar el departamento que dirige la socialista y viguesa María José Caride de querer ’convertir las comarcas gallegas en una gran máquina económica’ y de ’destruir el territorio, el paisaje, la naturaleza y la biodiversidad’ de la zona, por lo que exigieron su ’inmediata’ retirada.
Así, los colectivos plantean como posibles alternativas al Vigo Íntegra, un modelo de transporte basado en la accesibilidad y la proximidad con el fomento del transporte colectivo además de utilizar los 2.000 millones presupuestados del plan para mejorar la humanización y de la red viaria existente así como construir otras infraestructuras necesarias, como es el caso de un hospital comarcal o centros educativos, entre otros.