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El movimiento general del Puerto de Vigo se ha convertido en el más fiel reflejo de la situación económica de la ciudad y su área y los números que maneja en estos momentos la Autoridad Portuaria confirman las peores expectativas. Salvo un inesperado cambio, Vigo cerrará el año portuario por vez primera desde los noventa en números rojos, lo que anuncia una recesión para el área metropolitana. El pasado año, el Puerto cerró finalmente con un crecimiento del 8%, el doble que la economía española. Entre 1997 y 1999 el valor añadido bruto de Vigo creció un 38,5, a un ritmo por encima del 12% anual.
La actividad de la Autoridad Portuaria es el mejor barómetro de la situación económica por su especial condición de puerto de mercancía general vinculado directamente a la actividad de su área, que mueve básicamente lo que produce la industria de la comarca. Los números no han fallado hasta el momento, y el pasado año el crecimiento de la economía del área coincidió con el incremento del puerto, en torno al ocho por ciento, el doble que la media española en plena recta final del ciclo expansivo. Claro que 2007 resultó excepcional: el pasado ejercicio, Vigo fue líder de España en naval y automoción, manteniendo su primacía como primer puerto del mundo de pesca comercial. La economía viguesa creció a un ritmo del 12% anual entre 1997 y 1999 y hasta 2003 en torno al siete por ciento, muy por encima de la media española. En 2008, estos tres sectores (pese a la caída del motor, acentuada a partir de junio) mantienen una actividad potente, pero los graneles sólidos y líquidos se han hundido con la construcción: cemento y piedra sin trabajar, que generan poco valor añadido pero en cambio mueven miles de toneladas, arrastran las cifras generales. El resultado es que a día de hoy, el puerto vigués se sitúa en guarismos negativos, marcando un dos por ciento de caída. Es decir, por vez primera desde hace al menos una década, el Puerto y la economía de Vigo van a retroceder. Con todo, fuentes portuarias señalaron que la situación no es tan mala, ya que los puntales de la economía se mantienen, y así la pesca y los contenedores crecen de forma muy moderada, mientras que el movimiento de entrada y salida de vehículos (tráfico ro-ro) aguanta aun con el descenso de producción de PSA. Además, advirtieron de que el cambio de tendencia podría trastocar la fiabilidad del ‘barómetro’. Pese a todo, el puerto de Vigo es el que cuenta con mayor volumen de negocio en toda Galicia gracias al alto rendimiento de las mercancías que mueve, especialmente pesca, contenedores y coches. A día de hoy, por el puerto pasan el 47% de las exportaciones y el 34% de las importaciones, convirtiendo a Vigo en la cuarta ciudad exportadora del país.