última actualización: 18:08
Enfrentarse al Murcia con todos los efectivos ya es tarea complicada. Hacerlo sin tus dos receptores principales y con el rival subido a la nube de su reciente victoria ante el Tarragona se convierte en todo un reto. El Valery Karpin seguirá echando de menos hoy a Paschoal y Palharini, porque la victoria es necesaria para mantener la tranquilidad.
Sin receptores específicos. O, al menos, sin los dos con los que había planificado iniciar la temporada. Así es cómo el Valery Karpin afronta la visita hoy del UCAM Murcia, rival temible que viene de superar al hasta entonces invicto Tarragona por el contundente marcador de 3-0. Casi nada. Las bajas de Paschoal —desde el inicio de temporada— y Palharini —desde la pasada jornada y que se extenderá, como poco, hasta el próximo sábado— dejan tuertos a los vigueses, sobre todo a la hora de frenar el peligroso ataque murciano. ‘Hemos preparado la manera de suplirlos pero... En el curso de entrenadores adquirí conocimientos de voleibol, no de magia’, se lamenta el técnico vigués, Flavio Calafell. Sea como sea, la plantilla olívica es consciente de que la victoria es necesaria si se quiere mantener el ambiente relajado del inicio de temporada. Además, la semana es de campanillas, ya que el miércoles toca visita a Teruel y el siguiente sábado habrá que recibir al Barcelona. ‘Un tropiezo en casa nos haría entrar en una dinámica peligrosa y alteraría todo lo bueno que hemos hecho hasta el momento’, sentencia el entrenador vigués. Y todo en un fin de semana especial, en el que Coia acoge la jornada de la Superliga júnior. Durante toda la jornada (11:00 en adelante) y la mañana dominical, los jóvenes locales medirán sus aptitudes con tres equipos canarios.