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Yago Yao Alonso-Fueyo Sako (Abidjan —Costa de Marfil—, 1979) se mide este domingo al que fue su equipo durante siete temporadas. Dice no guardarle rencor al Celta a pesar de su controvertida salida. Además, guarda un gran recuerdo de su estancia en Vigo. Cree que tanto el Levante como el equipo celeste son candidatos al ascenso.
—Se reencuentra de nuevo con el Celta. Supongo que será un partido especial para usted.
—Sí, por su puesto. El Celta me brindó la oportunidad de jugar en Primera. Nunca lo olvidaré. Además, me casé estando en Vigo y mi primer hijo nació allí. Guardo muy buenos amigos en la ciudad y en el equipo, aunque ha cambiado mucho la plantilla desde mi marcha del club.
—De sus palabras se deduce que los desencuentros con la directiva celeste ya son agua pasada.
—Por su puesto, como ya he dicho le estaré eternamente agradecido al Celta. No le guardo ningún tipo de rencor a nadie.
—Ahora, que ya ha pasado un tiempo desde que se produjo su marcha, ¿cómo valora lo que ocurrió?
—Mi primera intención en aquel momento era quedarme en Vigo. Dijeron que contaban conmigo, pero el tema no llegó a buen puerto. No obstante, repito que ya está olvidado y no guardo rencor.
—Ya en plano deportivo, ¿qué tal le están yendo las cosas en el Levante?
—No nos podemos quejar. Nos está yendo bien a pesar de todas las circunstancias y los problemas que rodean a este club. Fue difícil confeccionar la plantilla y muchos jugadores llegaron a última hora. Pero el trabajo está saliendo bien y creo que tenemos aún mucho margen de mejora.
Celta y Levante viven vidas paralelas. Ambos están en Ley Concursal y cuentan con una plantilla totalmente renovada, ¿cree que son candidatos al ascenso?
—Estos factores dificultan el trabajo. Los dos equipos requieren tiempo para adaptarse. Pero la temporada es realmente larga y creo que estaremos ahí. Lo importante ahora es ir partido a partido.
—Supongo que seguirá la actualidad celeste, ¿cómo valora la trayectoria del equipo hasta el momento?