última actualización: 07:48
El BM Ciudad Real obtuvo ayer un triunfo cómodo sobre el conjunto sorpresa de la liga, el Pilotes Posada, y con ello puntos que les sirven a los castellano manchegos para superar en dos a los vigueses y acercarse más a la zona noble de la clasificación. La primera parte casi perfecta de los ciudadrealeños fue demasiado para el Pilotes, aunque la buena actuación de Javi Díaz en portería lo mantuvo con vida hasta los 20 minutos finales del choque.
BM CIUDAD REAL (17+18): Sterbik y Hombrados (ps); Laen (3), Kallman (3), Stefansson (2, 1p.), Parrondo (2), Chema Rodríguez (2), Pajovic (4, 1p.), Metlicic (2), Davis (-), Dinart (1) Abalo (6), Viran Morros (5) y Jerome Fernández (5, 1p.).
PILOTES POSADA (11+13): Javi Díaz y Marjanovic (ps), Tavares (1p), Bosze (3), Gustavo Alonso (2), Mitrovic (4), Prce (4, 1p.), Crevatin (1), Infestas (2), Montávez (1), Macías (-), Sudzum (-), Sedano (5) y Polakovic (1).
PARCIALES: 3-1, 6-2, 9-3, 12-6, 15-7, 17-11, (descanso) 20-15, 23-17, 25-20, 28-22, 31-23, 35-24, (final)
ÁRBITROS: Belloso Pérez y Ballano Dueñas. Excluyeron a Metlicic en una ocasión, por parte del BM Ciudad Real y a Polakovic y Gustavo Alonso, también en una oportunidad, por parte del Octavio Pilotes Posada.
Desde el inicio, BM Ciudad Real se puso a defender, en su habitual 5-1, con intensidad, realizando la mejor defensa de toda la temporada. Esto maniató al cuadro vigués, que con un diseño, en principio en 6-0, trataba de salir lo más rápidamente posible, en busca de los posibles desequilibrios en la línea discontinua local. En seguida aparecieron las diferencias en el luminoso, 3-1, a los 5 minutos. Al Pilotes lo que le quedaba era, una vez más, la buena respuesta de su portero Javi Díaz, que con 12 intervenciones en este periodo fue el más destacado, ya que el ataque estaba atascado. Con el paso de los minutos, a la defensa 5-1, se le sumaba la buena respuesta que ofrecía Sterbik en la portería. Del 4-2, del minuto 7, se pasó a 8-2, en el 11.30, con un parcial de 4-0, con un genial Abalo. Ante lo que estaba cayendo, Quique Domínguez pidió un tiem