Jueves 18 de marzo de 2010
última actualización: 02:43
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Cuando los puntales tradicionales de la economía comienzan a temblar, por qué no buscar otras salidas. Una de ellas podría venir del sector del turismo, en auge pese a que este verano resultó el peor en los últimos años, con una caída de pernoctaciones en torno al cinco por ciento respecto al anterior ejercicio. Con todo, cada año, pasan por Vigo alrededor de un millón de visitantes en la suma de congresos, ferias, cruceros y el turismo convencional, pero curiosamente apenas hay guías urbanos titulados, un nicho de trabajo que está por explotar. Hasta ahora.
Alberto Durán, que es una de las personas que mejor conoce este mundo antes con la consignataria y ahora con la agencia, reconoce que hacen falta más personas capacitadas para los viajes y giras por la ciudad, la Ría y el entorno. ‘Tenemos barcos con autobuses y a menudo necesitamos personas competentes que acompañen a los viajeros a giras. La mayoría son autónomos, y es cierto que cada vez se demandan más, porque Vigo es un punto casi obligado en Galicia’, explica. Curiosamente, una de las iniciativas pioneras para la formación de guías urbanos se ha puesto en marcha en el vecino ayuntamiento de Cangas, que cuenta con un curso de seis meses que ha tenido éxito y que nace fruto de la colaboración con el Instituto de Empleo. Los futuros guías, un total de 14 en este grupo, terminan estos días sus prácticas y desde este otoño ya estarán en las mejores condiciones para dar un servicio cada vez más demandado por las empresas. Así lo explica la monitora del grupo, quien ratifica que cada vez más se reclaman personas especializadas para acompañar a los grupos. ‘Antes, lo habitual era contratar un conductor que transportaba a los viajeros, pero esto va quedando atrás a medida que la gente pide mejores servicios porque tiene más interés’, explica durante el recorrido por el Casco Vello vigués con sus alumnos.
Con titulación
El concejal de Turismo y ‘vicealcalde’ vigués, Santi Domínguez, señala que el Concello mantiene al respecto una política muy clara: contrata becarios que vienen con la titulación. Con todo, coincide en que para Vigo es importante mejorar la formación para potenciar un recurso creciente como el turismo, que mueve un millón de personas al año, incluyendo los 200.000 cruceristas, cifra que se mantendrá en 2’. ‘La crisis de momento no ha llegado a este sector, porque para el próximo año se mantendrán las cifras’, señala Durán. Ser guía oficial exige una preparación que pasa por hacerse con los distintos recorridos y estudiar la historia y geografía gallega. Aunque algunas de las rutas se desarrollan por el entorno de Vigo y la Ría, también se demandan explicaciones sobre los hórreos, la pesca o las bateas, además de arte en las visitas hasta Santiago, obligadas.