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La respuesta mundial a la crisis económica que se extiende globalmente debe estar coordinada, afirmó hoy el presidente de EEUU, George W. Bush, que insistió en que 'estamos metidos en esto juntos y saldremos juntos'. El presidente estadounidense se reunió hoy con los ministros de Finanzas de los países del G7 para coordinar puntos de vista y medidas para hacer frente a la crisis.
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En una declaración en la Rosaleda de la Casa Blanca tras la reunión, en la que estuvo flanqueado por los representantes de los 'Siete' -EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia- Bush insistió en la necesidad de adoptar medidas al unísono para superar la situación.
'Todos nosotros reconocemos que ésta es una crisis global grave y por lo tanto requiere una respuesta global seria', afirmó Bush, quien insistió en la necesidad de que las medidas que adopte un país no se contradigan con las que toma otro.
'Mientras nuestros países afrontan desafíos particulares a nuestros sistemas financieros individuales, debemos seguir colaborando y garantizar que nuestras acciones se coordinan', insistió, antes de agregar que 'debemos garantizar que los actos de un país no contradicen o perjudican las medidas de otro'.
La reunión de Bush y los ministros del G7 se produce al término de la peor semana de la historia para los mercados mundiales, en la que la Bolsa de Nueva York ha perdido el 21 por ciento de su valor y la de Tokio, el 24 por ciento.
El índice Dow Jones ha caído durante ocho jornadas consecutivas ante la incertidumbre acerca de la situación.
En un intento de calmar a los ciudadanos y de mostrar un tono positivo, insistió en que 'haremos todo lo que sea necesario y saldremos de ésta, y la economía mundial se hará más fuerte como resultado'.
La es la vigésimoprimera intervención pública de Bush acerca de la crisis desde que el pasado 15 de septiembre el anuncio de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers lanzó los mercados al caos.
Hasta el momento, las declaraciones del presidente de EEUU han tenido escaso éxito a la hora de tranquilizar al público. El viernes, durante una alocución similar a la de hoy, el índice Dow Jones precipitó su caída mientras el presidente hablaba.