Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 11:22
última actualización: 11:22
Última hora:
El mercado más céntrico de la ciudad, O Progreso, cumple hoy cien años y lo celebra por todo lo alto con una serie de celebraciones. Originalmente este mercado había sido un edificio de los arquitectos Genaro de la Fuente y Gómez Román, pero sucumbió a la piqueta para dar paso a unas instalaciones más modestas y a unos bloques de viviendas.
Cien años de historia celebra hoy el Mercado de O Progreso con una serie de actos, que comienzan a las doce del mediodía con una recepción a distintas autoridades del Concello de Vigo, de la Consellería de Industria, de la Autoridad Portuaria, la Diputación y otras entidades. También se descubrirá una placa conmemorativa, se organizará una comida y a las ocho y media de la tarde se celebrará en el teatro Salesianos la Gran Gala del Centenario con la participación de los humoristas Sergio Pazos, Candidó Pazó y el grupo de danza Terpsicore.
El mercado de O Progreso fue en su día un edificio de gran belleza de estilo modernista, obra de los arquitectos Genaro de la Fuente y Goméz Román. El edificio se edificó en unos terrenos que compró el Concello de Vigo en 1887 a Francisco Martínez Villoch cuando era alcalde López de Neira. La cantidad que se pagó ascendía a 60.000 pesetas, pagaderas en quince mensualidades. Las instalaciones se inauguraron el 1 de octubre de 1908 y eran muy parecidas al antiguo mercado de A Laxe.
El edificio se mantuvo hasta 1975, cuando fue demolido para construir las instalaciones actuales, más reducidas. Los comerciantes fueron trasladados provisionalmente a la calle Marqués de Alcedo, a unos barracones dispuestos a lo largo de esta calle. Este traslado era una medida provisional que debía durar unos meses, pero al final se convirtió en una estancia de siete años. Los comerciantes no pudieron volver al Progreso hasta 1982. Finalmente, en 1990 el mercado se entregó por concesión administrativa a los comerciantes y se acometió una remodelación de las instalaciones en 1996.
En 2004 la asociación de comerciantes pierde la concesión por una sentencia judicial y es asumido por otra concesionaria, hasta que tras una serie de movilizaciones el Concello decide rescatar la concesión. Actualmente, este mercado es el único en manos municipales y será objeto de un nuevo concurso público.