última actualización: 15:29
El Papa Benedicto XVI inició ayer su primer viaje oficial a Francia incidiendo en que un ‘laicismo sano no es contradictoria con la fe’. El presidente galo, Nicolas Sarkozy, que lo recibió en el aeropuerto, defendió su concepción del ‘laicismo positivo como una invitación al diálogo, la tolerancia y el respeto’ y aseguró que para las democracias sería ‘una locura’ privarse de las religiones. El pontífice estará hoy en el santuario de Lourdes, que conmemora el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen.
La defensa de las raíces cristianas de Francia y Europa y la apuesta por una ‘laicismo sano’ marcaron la primera jornada de la visita del Papa a París, donde criticó que en las ciudades ‘ya no hay altares y Dios se ha convertido en el gran desconocido’. Camino de Lourdes, en los Pirineos, donde conmemorará el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen, Benedicto XVI hizo escala en París, donde fue recibido con todos los honores por el presidente, Nicolas Sarkozy, y donde desarrolló una apretada agenda de marcado carácter político y cultural.
En el avión que le trasladaba desde Roma a París ya adelantó lo que serían las líneas de su discurso ante las autoridades de la laica Francia: que el ‘laicismo’ en sí mismo no es contradictorio con la fe, sino que la fe es fruto de una ‘laicidad’ sana’. Ya ante Sarkozy, en el Palacio del Eliseo, el Papa Ratzinger apostó por un ‘laicismo positivo’ para una ‘comprensión más abierta’ de la Iglesia y del Estado, después de precisar que ‘la desconfianza del pasado se ha transformado en un diálogo sereno y positivo’.
Según el obispo de Roma, ‘es fundamental insistir en la distinción entre el ámbito político y el religioso para tutelar tanto la libertad religiosa de los ciudadanos como la responsabilidad del Estado hacia ellos’ y por otra parte tener ‘una clara conciencia de las funciones insustituibles de la religión para la formación de las conciencias’. Sarkozy defendió su concepción del ‘laicismo positivo’ como ‘una invitación al diálogo, la tolerancia y el respeto’ y aseguró que para las democracias sería ‘una locura’ privarse de las religiones.
Diálogo con las religiones