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La ampliación de la planta de residuos voluminosos de Cerceda (A Coruña) que autorizó el Consello de la Xunta permitirá realizar el tratamiento integral que hasta ahora no se hacía de residuos de la línea marrón, correspondientes a aparatos informáticos y electrónicos.
El Gobierno gallego informó que la ampliación posibilitará valorizar pequeños aparatos eléctricos y electrónicos, así como residuos de monitores y televisiones, entre otros, que hasta ahora se trasladaban a plantas de otras comunidades y que ahora se gestionarán en Cerceda, que ya trataba productos de línea blanca (electrodomésticos), muebles, colchones y otros objetos.
La empresa concesionaria --Cespa-- se hará cargo de la inversión que suponen las mejoras previstas, que alcanzan un importe de 4,8 millones, mientras que el Ejecutivo autonómico ampliará el período de concesión de la planta a la empresa otros 14 años.
Cespa también adaptará y actualizará las instalaciones y los procesos que se llevan a cabo en Cerceda e incrementará la seguridad gracias a la incorporación de los últimos avances tecnológicos, según determinan las nuevas exigencias normativas de la directiva europea de residuos eléctricos y electrónicos y la autorización de la Xunta del funcionamiento de los Sistemas Integrados de Gestión.
La planta podrá así tratar residuos nuevos para los que no está preparada como los hidrocarburos, generalmente pentanos, que se emplean cada vez más en los aparatos eléctricos porque no son nocivos para la capa de ozono y modelos de frigoríficos y congeladores que se introdujeron en el mercado y que superan las medidas estándar.
CENTRO VERDE
También en materia medioambiental, la Consellería de Medio Ambiente construirá un centro verde en el polígono de Reboredo, en el ayuntamiento lucense de Monforte de Lemos, que gestionará residuos industriales no peligrosos y cuyas obras contarán con un presupuesto de 539.649 euros.