última actualización: 23:24
El italiano Valentino Rossi (Yamaha) buscará el Gran Premio de San Marino su tercera victoria consecutiva de la temporada, un triunfo que tras los cosechados en Brno y Laguna Seca le pusiera al alcance de la mano el que sería su sexto Mundial de la categoría reina, el primero después de dos años sin alzarse con el campeonato.

Misano recibirá la decimotercera prueba del Mundial en una situación muy distinta a la que se vivió la temporada pasada. Si en aquella ocasión, el australiano Casey Stoner (Ducati) casi aseguró su victoria final, este año San Marino llega en plena 'arrancada' de Valentino Rossi hacia el entorchado mundial.
El piloto 'aussie' sumó en la República Checa su sexta 'pole' consecutiva, pero sufrió una caída en Brno que dio un importante balón de oxígeno al transalpino, que afrontará la recta final de la temporada con un 'colchón' de 50 puntos.
Por su parte, Jorge Lorenzo (Yamaha), que también dejó encarrilado su último mundial del cuarto de litro en San Marino, vive ahora su particular 'via crucis' por culpa de los continuos problemas físicos, que han emborronado su ilusionante comienzo de temporada, que incluyó una victoria en Estoril y tres podios en las cinco primeras pruebas del campeonato.
El piloto mallorquín sufrió otra grave caída en Laguna Seca, que le provocó diversas fracturas en el pie izquierdo y puso en peligro su participación en la República Checa. Aún convalenciente, Lorenzo optó por estar presente en Brno, aunque sufrió en las sesiones clasificatorias y apenas mostró mejor cara en carrera.
En San Marino tratará de recuperar su buena sintonía con la moto, como también deberá hacerlo Dani Pedrosa (Honda). El piloto de Castellar del Vallés sigue sin recuperar el buen tono tras la grave caída que sufrió en Sachsenring, que no sólo le impidió correr en Laguna Seca, sino que le costó el liderato del Mundial.
El catalán, que tampoco pudo rodar a su mejor nivel en Brno -donde sólo pudo sumar un punto-, se encuentra ahora a 65 puntos de Valentino Rossi, una distancia que será muy complicada de enjugar cuando restan tan sólo seis carreras para terminar la campaña.