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Ambas jugadoras de la selección femenina desembarcaron en Peinador con la experiencia de los Juegos reciente, pero con la ilusión de empezar la Liga.
La cantidad de gente que se consiguió arremolinar alrededor del palista de Aldán no pudo evitar eclipsar que dos de las chicas de la selección femenina de baloncesto habían aterrizado minutos antes en Peinador.
La viguesa Tamara Abalde y la céltica Laura Nicholls viajaron juntas desde Madrid, tras pasar allí la noche. Durmieron pocas horas, debido a que el vuelo que las trajo desde Pekín aterrizó en Barajas el martes a las 00:00 horas.
Saliendo del aeropuerto, con el equipaje y acompañada por su familia, Abalde se mostró feliz y muy relajada. ‘Estoy muy contenta’, decía la viguesa respecto a su experiencia en los Juegos de Pekín. Eso sí, los últimos los pudieron dedicar a hacer turismo. ‘Pudimos aprovechar una semana de vacaciones para conocer Pekín’, indicó la alero.
Ahora, le esperan unos días de estancia relajada en Vigo, disfrutándolos con familia y amigos. Pero será breve. Abalde viajará el 31 de este mes a Valencia, donde pasará una semana, para terminar su periplo en Madrid. Allí le espera una temporada con el Rivas Futura —equipo al que va cedida por el Ros Casares—, una etapa que, según afirmó, ve ‘muy ilusionada’.
Laura Nicholls, recibida por familiares, llegó cansada— con sólo tres horas de sueño en el cuerpo— aunque, como ella misma dijo, ‘la experiencia cumplió las expectativas’. La pívot del Celta Indepo aseguró que ya está pensando en la Liga, una obligación que encara con ‘muchas ganas de jugar y ver el pabellón lleno’.
Nicholls aseguró tener muchas ganas de llegar a ‘su hogar’. ‘A Vigo lo veo como mi segunda casa’, dijo. Además, después de su experiencia en Pekín, se ve más profesional. ‘Te ayuda mucho a situarte’. A esto añadió que ‘yo firmaba porque los Juegos fuesen cada año’.