última actualización: 19:40
Esperemos que la investigación en marcha aclare un día la influencia que factores coyunturales hayan podido tener en la horrible tragedia.
He seguido de cerca, gracias a algunos medios de comunicación, la tragedia aérea ocurrida en Madrid y que ha sumido en el luto a centenares de familias y en consternación a todos los españoles.
Pero quiero destacar la extraordinaria capacidad de respuesta de todos servicios de emergencia madrileños para rescatar a las víctimas de los escombros carbonizados del avión y, posteriormente, atender a sus familiares.
Del mismo modo hay que destacar la prontitud con que el Arzobispado de Madrid movilizó a todos los servicios eclesiales para ofrecer su cercanía y ayuda espiritual a cuantos se han visto afectados por la tragedia. Los medios de comunicación públicos nos hablaban de la asistencia de forenses, psicólogos y psiquiatras, pero no de los servicios eclesiales católicos, no sé por qué.
Con estas líneas quiero mostrar mi reconocimiento a estos servicios espirituales que para muchos, en circunstancias tan graves como estas, son tan o más importantes que los materiales.